- Las existencias de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos descendieron hasta los 331.2 millones de barriles la semana pasada, alcanzando su nivel más bajo desde junio de 1983.
De acuerdo con datos del Departamento de Energía, en un contexto marcado por la reducción de la oferta derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
En este periodo, la reserva de emergencia del gobierno registró una disminución de 9.05 millones de barriles, lo que representa la tercera mayor caída histórica, como parte de un acuerdo previo para liberar hasta 172 millones de barriles con el objetivo de contribuir a la estabilización y reducción de los precios de los combustibles.
La tendencia a la baja en los inventarios petroleros de Estados Unidos se ha acelerado en las últimas semanas, impulsada principalmente por el aumento de las exportaciones y el mayor nivel de actividad en las refinerías.
En conjunto, las reservas totales del país incluyendo inventarios comerciales y la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) se ubican en 758.5 millones de barriles, su punto más bajo desde 1985.
Uno de los focos más relevantes es el centro de almacenamiento de Cushing, en Oklahoma, considerado clave para la referencia del crudo West Texas Intermediate (WTI), donde los inventarios han descendido a cerca de 20 millones de barriles, un nivel que se considera mínimo operativo para la infraestructura de almacenamiento.
El mecanismo de liberación de la SPR también contempla que las empresas que reciben petróleo en préstamo deben devolver los volúmenes junto con una prima en crudo adicional, lo que forma parte de un esquema diseñado para gestionar la oferta en momentos de crisis energéticas o conflictos geopolíticos.
El petróleo liberado suele ser destinado a mercados con alta demanda de refinación, como Japón, Corea del Sur, Países Bajos y Canadá, con el objetivo de estabilizar los precios internacionales sin generar costos directos para los contribuyentes estadounidenses.
Finalmente, aunque Estados Unidos e Irán habrían alcanzado un acuerdo reciente para poner fin a los ataques y reabrir el estrecho de Ormuz por donde circula una parte significativa del crudo mundial, las tensiones en la región persisten debido a otros focos de conflicto.
Lo que mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad del mercado energético global.