Alemania advirtió al gobierno israelí que negar el acceso a los lugares sagrados en Jerusalén podría agravar la tensión ya existente en la ciudad, según declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán.
El funcionario explicó que Berlín ha transmitido de forma clara y directa a las autoridades de Tel Aviv su preocupación por estas medidas:
La advertencia surgió tras el episodio del Domingo de Ramos, cuando Israel impidió al cardenal católico de Jerusalén celebrar la misa en la Iglesia del Santo Sepulcro, uno de los principales santuarios cristianos.
- La decisión generó una protesta internacional de gobiernos, líderes religiosos y organizaciones humanitarias, lo que llevó al primer ministro Benjamin Netanyahu a revocar la prohibición para el resto de la Semana Santa.
Alemania reiteró que, en un contexto de conflicto prolongado y religiosamente cargado, el respeto al acceso de fieles a los lugares sagrados de las tres religiones abrahámicas (cristiana, musulmana y judía) es clave para evitar escaladas locales y diplomáticas.
La postura berlinesa contrasta con la habitual defensa diplomática de Israel por parte de algunos aliados europeos, y subraya la necesidad de que la seguridad no se traduzca en bloqueos simbólicos que puedan polarizar aún más a la población de Jerusalén.
La tensión en la Ciudad Santa, epicentro de la disputa religiosa y territorial, sigue siendo monitoreada de cerca por la Unión Europea y la comunidad internacional, que exigen una gestión equilibrada entre seguridad y libertad de culto, evitando decisiones que puedan ser percibidas como ataques al estatus histórico y espiritual de los lugares sagrados.