Argentina apresa a sospechoso del asesinato de Miguel Uribe

La detención en Argentina de un colombiano acusado de crimen político sacude la investigación del asesinato de Miguel Uribe

DETIENE A COLOMBIANO VINCULADO EN EL ASESINATO DE PRECANDIDATO

Argentina capturó el martes a Brayan Ferney Cruz Castillo, un ciudadano colombiano acusado de participar en el asesinato del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, informó la Procuración General del país.

El imputado fue detenido en la Ciudad de Buenos Aires y quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12, que se encargará del trámite de cooperación internacional y de un posible proceso de extradición hacia Colombia.


DETALLE DE LA CAPTURA

Según las autoridades argentinas, Cruz Castillo ingresó al país por un paso fronterizo no habilitado y se detuvo cuando se presentó en una sede judicial chaqueado a reportarse cada 15 días, por delitos de "hurto automotor".

  • La operación contó con el apoyo de Interpol y la policía federal, luego de un seguimiento internacional iniciado tras el atentado.

El colombiano enfrenta acusaciones de haber participado en la estructura logística del crimen de Uribe, ocurrido en junio de 2025 en Bogotá, que se considera el magnicidio político más grave de décadas en el país andino.

CONTEXTO DEL ASESINATO DE MIGUEL URIBE

Miguel Uribe, senador de la oposición, aspiraba a la candidatura presidencial para las elecciones de 2026 por su partido, pero murió en agosto de 2025 tras las heridas de bala en la cabeza recibidas durante un atentado en un parque público de la capital colombiana.

El ataque interrumpió momentáneamente la campaña electoral y desató una ola de movilizaciones nacionales, con la Fiscalía colombiana imputando cargos a múltiples sospechosos. Cruz Castillo se suma a otros procesados, incluyendo figuras de Segunda Marquetalia, una facción disidente de las FARC, vinculadas a la orden y planificación del atentado.

La Justicia federal argentina estudiará la petición de extradición, mientras Uribe deja un legado político que alimenta la polarización en Colombia rumbo al Mundial 2026.