- Junta militar señala a Francia, Benín y Costa de Marfil
Un ataque armado contra una base de la fuerza aérea en el aeropuerto de la capital de Níger dejó al menos cuatro personas heridas y daños en una aeronave.
Tras los hechos, el líder de la junta militar acusó a los gobiernos de Francia, Benín y Costa de Marfil de respaldar a los grupos responsables del asalto.
El general Abdourahamane Tchiani afirmó, en una intervención transmitida por la televisión estatal, que los presidentes Emmanuel Macron, Patrice Talon y Alassane Ouattara estarían detrás del apoyo a mercenarios implicados en el ataque, aunque no presentó pruebas que sustenten dichas declaraciones.
De acuerdo con medios oficiales, las fuerzas de seguridad respondieron de inmediato al ataque ocurrido durante la madrugada del jueves, abatieron a 20 de los agresores y detuvieron a otros 11.
Imágenes difundidas en redes sociales, presuntamente grabadas en el lugar, muestran potentes explosiones y destellos en el cielo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Diori Hamani, en Niamey. El tiroteo habría comenzado cerca de la medianoche y se prolongó por aproximadamente dos horas.
El aeropuerto es considerado un punto estratégico, ya que alberga instalaciones militares, la sede de la Fuerza Conjunta integrada por Níger, Burkina Faso y Mali, además de un importante depósito de uranio vinculado a una disputa con la empresa nuclear francesa Orano.
La aerolínea Air Côte d´Ivoire confirmó que uno de sus aviones, estacionado en la pista, resultó dañado durante el ataque, con afectaciones en el fuselaje y el ala derecha.
La televisión estatal nigerina aseguró que entre los atacantes muertos se encontraba un ciudadano francés, aunque no presentó evidencia. Hasta el momento, ningún grupo armado ha reivindicado la autoría del ataque.
Níger enfrenta desde hace años una escalada de violencia yihadista en la región del Sahel, una situación que también afecta a Burkina Faso y Mali, ambos bajo gobiernos militares. En 2025, grupos vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico intensificaron sus ofensivas, agravando la inestabilidad regional.
Tras el golpe militar de 2023, la junta nigerina rompió relaciones con Francia y otras potencias occidentales, optando por fortalecer vínculos con Rusia para enfrentar a los grupos insurgentes. De forma recurrente, las autoridades militares acusan a Benín y Costa de Marfil de actuar como aliados de París en la región.
Analistas consideran que la complejidad y el alcance del ataque, así como el posible uso de drones, apuntan a una operación con apoyo interno. Expertos señalan que el éxito de ataques previos ha impulsado a los grupos armados a dirigirse contra objetivos de mayor valor estratégico.