Artistas denuncian uso no autorizado de obras en campañas del DHS

Hiroshi Nagai y otros artistas cuestionan al DHS por uso no autorizado de sus obras

DHS USA OBRA SIN PERMISO PARA PROMOVER DEPORTACIONES

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) difundió en la red social X una imagen acompañada de los mensajes.

La ilustración muestra un automóvil de estilo clásico frente al mar, rodeado de palmeras y una gran ola, evocando una escena idílica similar a la de un paraíso tropical.

  • La publicación surge en un contexto en el que, durante la segunda administración de Donald Trump, más de 154 mil mexicanos han sido deportados, según cifras oficiales. 

La obra utilizada pertenece al ilustrador japonés Hiroshi Nagai, reconocido por sus icónicas portadas de discos de City Pop de los años ochenta, caracterizadas por una estética retro y futurista que ha influido en corrientes como el vaporwave y la cultura pop contemporánea.

El artista denunció en X el uso no autorizado de su trabajo y pidió a sus seguidores opinión sobre las acciones que podría emprender al respecto.

Ante la queja, un portavoz del DHS declaró a The Independent que la agencia seguirá utilizando "todas las herramientas disponibles" para informar a la ciudadanía mientras sus agentes trabajan, según dijo, en reforzar la seguridad del país.

Nagai se suma a una lista creciente de artistas, creadores y figuras públicas que han cuestionado al DHS y a la administración Trump por emplear sus obras sin consentimiento.

Entre ellos se encuentran la cantante Sabrina Carpenter, la familia del pintor Thomas Kinkade y el artista Morgan Weistling, quien también denunció públicamente el uso de una de sus pinturas por parte de la agencia.

En meses recientes, agencias federales han recibido críticas similares de músicos, podcasters y marcas culturales como Theo Von, Pokémon, MGMT, Zach Bryan y editores de literatura infantil, tras detectar que su trabajo fue adaptado para mensajes oficiales sin autorización previa.

El gobierno estadounidense ha intensificado el uso de memes, videos y contenidos generados con inteligencia artificial para promover su política de deportaciones masivas en redes sociales.

Esta estrategia adopta un tono provocador y un lenguaje visual cercano a la estética digital de la Generación Z, mezclando referencias del pop japonés, el nacionalismo cristiano y foros de extrema derecha en línea.

Críticos señalan que estas campañas apelan a una nostalgia visual y musical que, en algunos casos, reproduce símbolos asociados con discursos excluyentes.

Expertos en comunicación digital advierten que el objetivo de este tipo de contenidos es atraer a públicos jóvenes, particularmente hombres adolescentes y adultos jóvenes, normalizando mensajes políticos a través de formatos virales y culturales.