El gobierno de Turquía expresó su rechazo a la reciente incursión terrestre realizada por Israel en el sur de Líbano, calificando la operación como una acción "genocida" que podría incrementar la tensión y la inestabilidad en la región de Oriente Próximo.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores turco criticó duramente las decisiones del gobierno encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, al considerar que sus políticas militares constituyen medidas de castigo colectivo que podrían desencadenar una nueva crisis humanitaria, esta vez en territorio libanés.
En este sentido, Turquía manifestó su respaldo a Líbano, argumentando que la operación militar representa una violación a su soberanía nacional y a su integridad territorial.
Por su parte, Israel ha defendido sus acciones señalando que forman parte de su estrategia de defensa y que tienen como objetivo neutralizar las estructuras militares del grupo chií Hezbollah.
Según la postura israelí, estas operaciones buscan desarticular la infraestructura que consideran terrorista y eliminar a combatientes que operan en la zona fronteriza, con el propósito de reforzar la seguridad de las comunidades ubicadas en el norte de su territorio.
Mientras tanto, autoridades libanesas han informado que el número de víctimas mortales derivadas de los recientes bombardeos israelíes se acerca a las 900 personas.
Además, Israel ha desplegado tropas en diversas áreas del sur del Líbano como respuesta a los ataques con cohetes atribuidos a Hezbolá, los cuales, según versiones, estarían relacionados con represalias tras el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en medio de la ofensiva contra Irán.
Cabe recordar que, pese al acuerdo de alto al fuego alcanzado en noviembre de 2024, Israel ha continuado realizando bombardeos selectivos en territorio libanés, justificando que sus acciones están dirigidas exclusivamente contra objetivos vinculados a Hezbolá y que, por lo tanto, no representan una violación del pacto.
Sin embargo, tanto el gobierno libanés como el propio grupo armado han rechazado estos argumentos y han denunciado las operaciones, críticas que también han sido respaldadas por la Organización de las Naciones Unidas.
- El acuerdo de cese al fuego contemplaba la retirada de las fuerzas militares de ambas partes del sur de Líbano.
No obstante, el Ejército israelí mantiene al menos cinco posiciones militares en esa zona, situación que ha generado nuevas críticas por parte de Beirut y de Hezbolá, quienes han insistido en exigir el retiro total de estas tropas.