Corea del Norte atraviesa este año una sequía calificada como inusual y de gran intensidad, situación que ha encendido las alertas en el país y obligado a implementar acciones urgentes para resguardar la producción agrícola.
- Así lo informó la agencia estatal KCNA, que señaló que el fenómeno ha persistido en amplias zonas del territorio, algo poco común en los últimos años.
De acuerdo con el reporte, trabajadores y autoridades locales han concentrado sus esfuerzos en proteger los cultivos de la temporada inicial, ante el riesgo que representa la falta de agua para la seguridad alimentaria. Las labores incluyen medidas de emergencia para mantener el riego y evitar pérdidas en las cosechas.
El impacto de este tipo de fenómenos suele ser más severo en Corea del Norte debido a las limitaciones de su infraestructura y a las condiciones de su economía, lo que dificulta una respuesta rápida y efectiva ante desastres naturales. En este contexto, la escasez de alimentos sigue siendo una preocupación constante.
La relatora especial de la ONU, Elizabeth Salmon, ya había advertido meses atrás que la situación alimentaria en el país es delicada, lo que agrava aún más el panorama ante la actual sequía.
Además, autoridades locales han asumido la responsabilidad de reparar y mantener infraestructuras clave como compuertas de reservorios y sistemas de acueductos, con el objetivo de optimizar el uso del agua disponible y mitigar los efectos de la reducción en el suministro hídrico.
La combinación de factores climáticos adversos y limitaciones estructurales coloca nuevamente a Corea del Norte en una situación vulnerable, donde la protección de los cultivos resulta crucial para evitar un deterioro mayor en el acceso a alimentos.