Corea del Sur pide a Corea del Norte que cumpla sus acuerdos bilaterales tras sus amenazas

Kim Yo-jong, la hermana menor del líder norcoreano y vicedirectora del Departamento del Frente Unido, abogó con romper con el país vecino

El Gobierno surcoreano pidió este domingo a Corea del Norte que cumpla con los acuerdos bilaterales alcanzados hasta el momento, después de que Pionyang amenazara con romper sus vínculos con Seúl y lo amenazara con una potencial acción militar.

"El Gobierno se está tomando seriamente la situación actual y Sur y Norte deberían adherirse a todos los acuerdos" que alcanzaron previamente, dijo el Ministerio de Unificación surcoreano en un comunicado recogido por la agencia local de noticias Yonhap.

La declaración del ministerio se publica horas después de que Kim Yo-jong, la hermana menor del líder norcoreano y vicedirectora del Departamento del Frente Unido (un poderoso órgano del partido único que gestiona las relaciones con el Sur) abogara por romper con el país vecino y autorizara al ejército a tomar las medidas necesarias.


"Creo que ya es hora de romper con las autoridades surcoreanas. Pronto llevaremos a cabo nuestra siguiente acción", dijo Kim en un comunicado difundido en sus medios estatales sin ofrecer detalles.

Tras el mensaje, las autoridades surcoreanas mantuvieron hoy una reunión de emergencia entre representantes de Exteriores, Defensa, Unificación y seguridad nacional para analizar la situación, y afirmaron que están vigilando de cerca los movimientos miliares del Norte y se mantienen preparados ante cualquier situación.

Corea del Norte ha elevado el tono de sus acusaciones al Sur y ha emitido recientemente duras críticas contra el país vecino tras el envío de planfletos al Norte por parte de activistas contrarios al régimen y que ha tocado todavía más sus ya tensas relaciones.

En una aparente respuesta, Pionyang anunció hace una semana su decisión de interrumpir sus líneas de comunicación con Seúl.

La interrupción de la comunicación se produjo tras las repetidas amenazas de Pionyang de cerrar la oficina de enlace intercoreana y abandonar por completo otros programas transfronterizos de peso.

La propia hermana de Kim se refirió en la víspera a la oficina de enlace, a la que calificó de "inútil", y vaticinó su "completa descomposición" en poco tiempo.

Este último mensaje a Seúl se produjo, además, un día después de que Pionyang dijera que reforzará su programa nuclear con ánimo disuasorio en respuesta a lo que considera promesas incumplidas por parte de Estados Unidos tras dos años de negociaciones infructuosas sobre para lograr precisamente la desnuclearización norcoreana