Dos aerolíneas de origen canadiense informaron este martes la suspensión de sus vuelos hacia Cuba, luego de que el gobierno de la isla anunciara que, debido a la escasez de combustible, las aeronaves no podrán abastecerse en territorio cubano.
Esta situación ocurre en un contexto marcado por las presiones políticas y económicas impulsadas por el expresidente estadounidense Donald Trump.
Las compañías Air Transat y WestJet, ambas enfocadas principalmente en el turismo vacacional, se sumaron a la decisión previamente tomada por Air Canada, que un día antes comunicó la cancelación de sus rutas hacia el país caribeño.
Cuba atraviesa actualmente una de las crisis económicas más complejas de las últimas seis décadas, panorama que se ha agravado por las advertencias del gobierno de Estados Unidos hacia las naciones que suministren petróleo a la isla, lo que ha impactado directamente en su disponibilidad energética.
Air Transat detalló que suspenderá todos sus vuelos hacia Cuba, al menos hasta el 30 de abril, argumentando que la decisión responde a los acontecimientos recientes y al anuncio oficial sobre una inminente falta de combustible de aviación en los aeropuertos de destino.
La empresa indicó que, dependiendo de cómo evolucione la situación en los próximos meses, las operaciones podrían retomarse a partir del 1 de mayo de 2026.
Asimismo, la aerolínea señaló que se pondrá en contacto con los pasajeros que actualmente se encuentran en Cuba para organizar su regreso a sus lugares de origen.
Por su parte, WestJet comunicó que llevará a cabo una retirada gradual y organizada de sus operaciones invernales hacia la isla. La compañía explicó que enviará aeronaves sin pasajeros, pero con combustible adicional, con el objetivo de repatriar a los clientes que aún permanecen en territorio cubano.
En paralelo, el gobierno de Alemania emitió una recomendación para evitar viajes no esenciales a Cuba, al advertir sobre la gravedad de la crisis energética que enfrenta el país, la cual se ha intensificado por la presión internacional, particularmente desde Estados Unidos.
El Ministerio alemán de Exteriores señaló que la isla atraviesa una situación energética crítica, agravada por el deterioro de su infraestructura eléctrica. Esta realidad ha provocado una escasez significativa de energía y combustible que repercute en múltiples aspectos de la vida cotidiana, incluyendo la atención médica.
- El aviso también subraya que actualmente existen fuertes limitaciones en las operaciones aéreas, ya que los aviones provenientes del extranjero no pueden abastecerse de combustible en el país, además de que varios hoteles han tenido que cerrar sus puertas.
Finalmente, se advirtió que servicios básicos como el transporte público, el alumbrado urbano, los semáforos, los cajeros automáticos y los sistemas de comunicación y seguridad presentan fallas graves o podrían dejar de funcionar en cualquier momento debido a la falta de energía.