El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la captura de Zubayr Al-Bakoush, señalado como miembro de una milicia extremista en Libia y considerado un actor central en el ataque de 2012 contra el complejo diplomático estadounidense en Bengasi, donde murieron cuatro ciudadanos norteamericanos, incluido el embajador Chris Stevens.
- Al-Bakoush había sido buscado por más de diez años. Según las acusaciones, participó en la turba armada que irrumpió en la misión diplomática y provocó un asalto de 13 horas, incendiando los edificios. El detenido fue trasladado a un aeródromo cercano a Washington y enfrentará cargos por asesinato, intento de asesinato, incendio premeditado y conspiración para apoyar a una organización terrorista extranjera.
Este arresto es el primero realizado durante la administración del presidente Donald Trump en relación con el ataque, aunque no el único intento del Departamento de Justicia por responsabilizar a los implicados. En 2014, fuerzas especiales capturaron a Ahmed Abu Khattala, considerado el autor intelectual, quien fue condenado y encarcelado tras un juicio con jurado.
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, aseguró que "nunca hemos dejado de buscar justicia por ese crimen contra nuestra nación". El anuncio se realizó junto al director del FBI, Kash Patel, y la fiscal federal Jeanine Pirro, cuya oficina llevará el caso.
- El ataque de Bengasi se convirtió en un punto de conflicto político en Estados Unidos. Los republicanos cuestionaron al entonces presidente Barack Obama y a la secretaria de Estado Hillary Clinton por las deficiencias de seguridad y la respuesta militar. Un informe final del Congreso culpó a la administración Obama por fallas en la protección, aunque no halló irregularidades en la actuación de Clinton.
- La noche del 11 de septiembre de 2012, al menos 20 militantes armados con rifles AK-47 y lanzagranadas irrumpieron en el complejo consular. El incendio provocado causó la muerte del embajador Stevens y del funcionario Sean Smith. Posteriormente, un ataque con morteros al anexo cercano terminó con la vida de los guardias de seguridad Tyrone Woods y Glen Doherty.