- La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió nuevamente las alarmas por el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), donde las muertes sospechosas aumentaron a 177 y los casos bajo investigación ya superan los 750. La agencia advirtió que el alcance real de la epidemia podría ser "mucho mayor" debido a las dificultades para rastrear contagios en zonas afectadas por violencia e inseguridad.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que el incremento de cifras se debe a una mejora en las labores de vigilancia epidemiológica y en las pruebas de laboratorio, aunque reconoció que la situación es "profundamente preocupante".
- El epicentro del brote se localiza en la provincia de Ituri, al este del Congo, especialmente en las zonas de Mongbwalu y Rwampara. Ahí, la OMS desplegó personal adicional para atender a las comunidades afectadas y reforzar la coordinación con autoridades locales. Sin embargo, ataques armados, desplazamientos masivos y desconfianza de la población han complicado la instalación de centros de tratamiento y la atención médica.
- La cepa detectada corresponde al virus Bundibugyo, una variante del ébola para la que actualmente no existe una vacuna ni tratamiento aprobado. Aunque su letalidad suele ser menor que la de otras variantes, la OMS teme que el brote siga creciendo rápidamente debido a la movilidad de personas y la presencia de contagios en zonas urbanas.
El pasado 17 de mayo, la OMS declaró oficialmente una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, el nivel más alto de alerta sanitaria mundial. Pese a ello, el organismo mantiene el riesgo global como "bajo", aunque considera "muy alto" el riesgo dentro del Congo y "alto" para la región africana.
En Uganda, país vecino, la situación permanece estable con dos casos confirmados y una muerte, sin nuevos contagios reportados hasta ahora. Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia estricta y rastreo de contactos para evitar una propagación mayor.