Un turista tailandés perdió la vida el lunes en el parque nacional de Khao Yai tras ser atacado por un elefante llamado Oyewan. Se trata de la tercera persona que muere a causa de este mismo animal, informaron las autoridades del lugar.
La víctima, de 65 años y originaria de Lopburi, paseaba junto a su esposa cuando fue embestido y pisoteado. Ella logró escapar gracias a la intervención de los guardas del parque, quienes lograron ahuyentar al paquidermo.
- El jefe del parque, Chaiya Huayhongthong, señaló que Oyewan podría estar relacionado con otros incidentes mortales aún no esclarecidos. Por ello, las autoridades se reunirán el viernes para decidir su destino, considerando opciones como trasladarlo o aplicar medidas para modificar su comportamiento.
Este caso se suma a otros ataques recientes en Tailandia. En enero, una turista española murió mientras bañaba a un elefante en un santuario del sur del país. Según el Departamento de Parques Nacionales, desde 2012 los elefantes salvajes han causado más de 220 muertes en territorio tailandés, incluidas las de visitantes extranjeros.
El aumento de la población de elefantes —que pasó de 334 ejemplares en 2015 a cerca de 800 en 2025— ha llevado a las autoridades a implementar vacunas anticonceptivas en hembras para controlar el crecimiento.
En paralelo, Indonesia se convirtió en la primera nación asiática en prohibir por completo los paseos en elefante, una práctica turística cuestionada por organizaciones animalistas. La medida, decretada en diciembre de 2025, entró en vigor en enero de 2026 y ya se aplica en todos los centros turísticos y de conservación registrados.