Estados Unidos e Irán intensificaron este viernes sus operaciones militares en Medio Oriente con nuevos ataques dirigidos a infraestructura estratégica y objetivos militares, mientras continúa la disputa por el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
- Las fuerzas estadounidenses bombardearon puentes, instalaciones energéticas y una torre en el puerto iraní de Chabahar, como parte de la estrategia del presidente Donald Trump para presionar a Teherán.
En respuesta, Irán lanzó misiles contra Qatar, Kuwait y Bahréin, países aliados de Washington. En Kuwait, una planta de energía y desalinización sufrió daños, mientras que en Qatar las defensas aéreas interceptaron varios proyectiles.
El Comando Central de Estados Unidos confirmó que las operaciones militares se mantienen por séptima noche consecutiva. Irán reportó decenas de muertos y cientos de heridos por los bombardeos recientes, mientras que Washington informó de nuevos militares estadounidenses lesionados durante las acciones.
La escalada también impacta a los mercados energéticos. El tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz continúa disminuyendo y el precio del petróleo superó los 86 dólares por barril, impulsado por el riesgo de interrupciones en el suministro mundial.
Además, Irán informó que dos buques petroleros se incendiaron al cruzar una ruta minada en el estrecho, mientras que las fuerzas británicas reportaron daños menores en otro petrolero que navegaba por la zona.
El conflicto, iniciado hace cuatro meses tras el fracaso de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, mantiene elevada la tensión en Medio Oriente y aumenta la incertidumbre sobre el comercio internacional de energía.