La tensión geopolítica provocada por los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán generó un ambiente de cautela en los mercados financieros internacionales durante la primera jornada bursátil de marzo. Aunque predominó la aversión al riesgo entre inversionistas, la reacción global se mantuvo moderada en comparación con otros episodios similares.
Uno de los principales impactos se reflejó en el mercado energético.
El precio del petróleo registró fuertes incrementos ante el temor de interrupciones en el suministro mundial. El crudo Brent llegó a superar los 82 dólares por barril en las operaciones iniciales en Asia su nivel más alto desde inicios de 2025 aunque posteriormente moderó su avance.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) también mostró ganancias relevantes, impulsado por la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente.
La presión sobre los energéticos aumentó luego de que Arabia Saudita suspendiera operaciones en su mayor refinería tras un ataque con drones, mientras que Qatar detuvo temporalmente la producción de gas natural licuado, situación que elevó los temores sobre posibles afectaciones en la oferta global.
- Como consecuencia, el precio del gas natural en Europa registró un fuerte repunte, alcanzando niveles no observados desde febrero de 2025, mientras que en Estados Unidos también presentó incrementos ante el riesgo de desabasto.
En medio del escenario de incertidumbre, los inversionistas buscaron activos considerados refugio. El oro avanzó durante la jornada, reflejando la demanda por instrumentos más seguros, aunque la plata terminó con pérdidas tras borrar las ganancias registradas al inicio del día.
El fortalecimiento del dólar fue otro de los efectos inmediatos, impulsado precisamente por esta migración hacia activos defensivos.
El índice DXY, que mide el desempeño de la moneda estadounidense frente a otras divisas internacionales, registró su mayor avance desde mayo de 2025. En contraste, el peso mexicano mostró depreciación y operó con alta volatilidad, acumulando varias sesiones consecutivas a la baja frente al billete verde.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores cerró con retrocesos, influida por la incertidumbre internacional y un comportamiento mixto en Wall Street. En Estados Unidos, los principales índices bursátiles presentaron movimientos limitados: el S&P 500 se mantuvo prácticamente sin cambios, el Nasdaq logró ligeras ganancias y el Dow Jones registró una leve caída.
Analistas señalaron que, pese a la reacción negativa inicial tras el aumento de las tensiones en Medio Oriente, los mercados lograron recuperar parte del terreno perdido conforme avanzó la sesión. Este comportamiento coincide con patrones históricos, donde los impactos geopolíticos generan presiones inmediatas que posteriormente se ajustan de manera gradual entre los distintos sectores financieros.