En los últimos seis meses, los operativos migratorios desplegados por agentes federales principalmente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) han dejado un saldo de cuatro personas fallecidas, entre ellas dos de nacionalidad mexicana.
Además de ocho heridos y al menos 17 episodios con detonaciones de armas de fuego, registrados en por lo menos quince ciudades de Estados Unidos.
Estos hechos se han dado en medio de señalamientos encontrados: por un lado, denuncias de uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes; por el otro, acusaciones oficiales de insurrección, resistencia y agresiones contra la autoridad federal.
- Un análisis de los despliegues realizados tanto en zonas fronterizas como en ciudades y estados considerados "santuario" revela que este tipo de operativos migratorios con frecuencia deriva en enfrentamientos armados, en los que los propios agentes recurren a sus armas de fuego.
Trump mantiene la línea dura
La administración del presidente Donald Trump ha sostenido que, en todos los casos documentados, el uso de la fuerza por parte de los agentes estuvo plenamente justificado, argumentando que enfrentan un clima cada vez más hostil por parte de ciertos sectores de la sociedad.
De acuerdo con datos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional, durante 2025 se registró un incremento de mil 300 por ciento en las agresiones físicas contra elementos del ICE y de la Patrulla Fronteriza.
No obstante, víctimas, organizaciones defensoras de derechos humanos y autoridades opositoras al gobierno federal aseguran que muchos de estos operativos presentan irregularidades y decisiones cuestionables.
Señalan además que los agentes suelen actuar con el rostro cubierto o sin identificación visible, lo que dificulta la rendición de cuentas. Incluso, algunos de los incidentes han terminado con la muerte de ciudadanos estadounidenses.
En días recientes, una serie de operativos del ICE en Minnesota que dejaron como saldo una mujer fallecida y un migrante venezolano herido de bala intensificaron aún más la confrontación política y social.
Mientras autoridades locales exigieron la salida de los agentes federales de la ciudad, el presidente Trump advirtió sobre la posibilidad de declarar formalmente una insurrección y recurrir incluso al despliegue de fuerzas armadas.
CASOS CON DESENLACE FATALEl primero de los enfrentamientos mortales registrados en este periodo ocurrió el 12 de septiembre del año pasado en Franklin Park, Chicago, durante la llamada Operación Midway Blitz, cuyo objetivo oficial era localizar y detener a migrantes con antecedentes penales.
En ese operativo, un agente del ICE disparó contra Silverio Villegas González, migrante mexicano originario de Michoacán y trabajador de la cocina, bajo el argumento de que se negó a detenerse e intentó atropellarlo. El hombre murió a causa de las heridas y dejó a dos hijos menores de edad.
Posteriormente, el 11 de diciembre, en Río Grande City, Texas, un ciudadano estadounidense de ascendencia mexicana, de 31 años, perdió la vida tras recibir tres disparos durante un presunto altercado con un agente de la Patrulla Fronteriza.
El 31 de diciembre de 2025, en Los Ángeles, un agente del ICE que se encontraba fuera de servicio mató al ciudadano estadounidense Keith Porter Jr. con su arma reglamentaria, luego de un supuesto enfrentamiento en el que la víctima habría desobedecido una instrucción.
Una semana más tarde, ya en Minneapolis, un integrante del equipo táctico del ICE disparó y dio muerte a Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años, durante un despliegue migratorio. Aunque el agente aseguró que la mujer intentó embestirlos con su vehículo, grabaciones difundidas posteriormente muestran que trataba de retirarse del lugar.
Heridos en distintos enfrentamientos
Durante el último semestre también se documentaron siete incidentes adicionales en los que personas resultaron lesionadas por disparos de agentes migratorios, aunque sin consecuencias fatales.
El 19 de julio, en Manhattan, Nueva York, un oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) hirió a dos hombres tras un supuesto intento de asalto en un parque. El Departamento de Seguridad Nacional afirmó que los involucrados pertenecían a una presunta banda de migrantes trinitarios.
El 4 de octubre, en Chicago, una mujer que advertía a sus vecinos sobre la presencia del ICE fue baleada por un agente, luego de que su vehículo fuera impactado por unidades oficiales. El 29 de ese mes, en Tempe, Arizona, un agente disparó contra un conductor hondureño que intentó evadir una revisión de tránsito.
Un día después, en Ontario, California, agentes del ICE hirieron de bala a Carlos Jiménez, ciudadano estadounidense, mientras realizaba una maniobra vehicular cerca de un operativo migratorio.
Ya en 2026, el 8 de enero, en Portland, Oregón, un agente de la Patrulla Fronteriza disparó contra un vehículo durante un control migratorio, hiriendo a Luis Moncada y Yorlenys Zambrano.
El caso más reciente ocurrió el 14 de enero en Minneapolis, donde un migrante venezolano fue herido en la pierna tras un forcejeo con agentes del ICE, quienes alegaron haber actuado en defensa propia.
Otros episodios con disparos
Además de los casos con víctimas, se contabilizan al menos otros siete eventos en los que agentes del ICE accionaron sus armas sin que se reportaran personas lesionadas.
Entre ellos se encuentran un incidente ocurrido el 31 de julio en Colorado, donde un agente disparó contra un vehículo ocupado por dos personas; otro el 16 de agosto en San Bernardino, California, durante una persecución en un retén; y diversos reportes en Charlotte, en octubre, durante la ejecución de una orden de arresto.
También se registraron disparos el 13 de noviembre durante una persecución vehicular; el 16 de diciembre cerca del aeropuerto JFK de Nueva York, protagonizados por un agente fuera de servicio; el 21 de diciembre en Saint Paul, Minnesota, durante el intento de detención de un ciudadano cubano.
Y un intercambio de disparos no fechado con precisión en Memphis, durante una redada en una zona industrial.