Una corte de apelaciones de Estados Unidos decidió anular la sentencia de 45 años de prisión por delitos de narcotráfico que había sido impuesta en 2024 al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien gobernó ese país entre 2014 y 2022.
La información fue dada a conocer por su esposa, Ana García, quien aseguró que la resolución judicial elimina por completo las acusaciones que pesaban en su contra.
Hernández había sido acusado por fiscales estadounidenses de colaborar durante años con organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, facilitando presuntamente el envío de cientos de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos.
En las investigaciones también se mencionaron supuestos vínculos con figuras del narcotráfico internacional, entre ellos el mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán. Sin embargo, el exmandatario siempre rechazó los señalamientos y sostuvo que se trataba de acusaciones sin fundamento.
El caso tomó un giro importante luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump le concediera un indulto en noviembre pasado.
Esta decisión ocurrió en medio de un contexto político tenso en Honduras, donde también se desarrollaba el proceso electoral que finalmente llevó a la presidencia a Nasry Asfura, político cercano a Hernández y miembro de su mismo partido.
Tras la resolución judicial, Ana García explicó que el tribunal ordenó al juez Kevin Castel dejar sin efecto tanto la condena como el proceso legal, eliminando las actuaciones relacionadas con el caso y desestimando los cargos.
Según sus declaraciones, la decisión representa la eliminación total de las acusaciones y marca el cierre definitivo del proceso judicial contra el exmandatario.
Posteriormente, el propio Hernández reaccionó a la noticia mediante una conferencia virtual transmitida desde una ciudad estadounidense cuya ubicación no fue revelada. Durante su mensaje, aseguró que la decisión representa una reivindicación de su inocencia y la demostración de que, según su postura, el proceso en su contra fue injusto.
También afirmó que siempre confió en que la justicia terminaría por darle la razón.
Por su parte, Donald Trump había declarado previamente que el exgobernante hondureño fue víctima de una persecución política, señalando directamente a la administración del expresidente Joe Biden. Trump calificó el caso como un supuesto "montaje", argumentando que las acusaciones respondían a intereses políticos más que a pruebas sólidas.
Juan Orlando Hernández, de 57 años y abogado de profesión, fue extraditado a Estados Unidos bajo una ley de extradición que él mismo promovió en 2012 cuando era presidente del Congreso Nacional de Honduras.
- En ese momento, la legislación fue aprobada como parte de los acuerdos de cooperación con Washington para fortalecer la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
El caso del exmandatario generó gran atención internacional, ya que durante su gobierno Hernández se presentó como un aliado clave de Estados Unidos en el combate al narcotráfico, mientras que posteriormente fue acusado por ese mismo país de tener presuntos vínculos con esas redes criminales.
La reciente decisión judicial marca un nuevo capítulo en esta historia que ha tenido implicaciones tanto judiciales como políticas en Honduras y en la relación bilateral con Estados Unidos.