El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que goza de más popularidad en Venezuela que cualquier otro político local y, en tono de broma, sugirió que podría postularse a la presidencia de ese país, mencionando que planea aprender español para comunicarse mejor con la población.
- Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump destacó los recientes avances en la relación entre Washington y Caracas, especialmente en el sector energético.
Señaló que más de 100 millones de barriles de petróleo venezolano ya han llegado a Houston, asegurando que esos recursos habrían cubierto con creces la operación militar en la que fue capturado el entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El mandatario estadounidense comparó la situación de Venezuela con la actual guerra en Medio Oriente, señalando que los líderes iraníes son "fanáticos" en contraste con la disposición al diálogo que, según él, muestran las autoridades venezolanas.
En ese marco, Trump elogió la apertura del sector de hidrocarburos a la inversión extranjera, promovida por la presidenta interina Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro, destacando que esta medida ha sido clave para incentivar la inversión y la reconstrucción de la industria petrolera.
En los últimos meses, Washington ha levantado gran parte de las sanciones económicas contra Caracas, sobre todo las dirigidas al sector energético, con el objetivo de controlar la venta de petróleo, supervisar los beneficios obtenidos y garantizar que los recursos se utilicen de manera estratégica.
Según Trump, esta cooperación con Venezuela no solo fortalece los intereses estadounidenses, sino que también asegura una relación económica más estable con el país sudamericano.
La declaración del presidente refleja un acercamiento sin precedentes entre ambos gobiernos, marcando un cambio significativo respecto a la política estadounidense de años anteriores, caracterizada por tensiones y sanciones más estrictas.