Irán ha declarado que el estrecho de Ormuz, la vía marítima estratégica por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, permanece abierto a toda navegación, excepto para los barcos vinculados a los "enemigos de Irán".
Las autoridades iraníes advierten que, mientras la guerra de Estados Unidos e Israel contra su país prosigue, la mayoría de los buques prefieren evitar la zona, ante el riesgo de ataques y de una posible crisis energética global.
IRÁN LIMITA EL PASO A "ENEMIGOS"El representante de Irán ante la agencia marítima de la ONU, Ali Mousavi, explicó que el estrecho "permanece abierto a todo tipo de navegación", pero que quedarían excluidos los barcos pertenecientes a países considerados enemigos de Teherán, como Estados Unidos e Israel.
Mousavi, que también es embajador de Irán en el Reino Unido, aseguró que los buques que no pertenezcan a esos países podrían atravesar el estrecho tras coordinar previamente medidas de seguridad con las autoridades iraníes.
- El diplomático insistió en que "la diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán", pero añadió que el cese de la agresión por parte de Israel y Estados Unidos y la confianza mutua son requisitos indispensables para garantizar la estabilidad en el marco.
- Subrayó que los ataques de Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes son la "raíz de la situación actual en el estrecho de Ormuz", provocando una clima de inseguridad que ha disuadido a la mayoría de buques comerciales de tomar ese corredor.
El estrecho de Ormuz cruza el Golfo Pérsico entre Irán y Omán y es vital para el comercio de hidrocarburos, ya que por él pasan grandes volúmenes de petróleo y gas provenientes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y otros países exportadores.
La amenaza de ataques iraníes durante la guerra ha llevado a que muchas navieras suspendan temporalmente el tránsito por la zona, generando preocupación por posibles retrasos, reconfiguración de rutas y aumentos de precios.
- Fuentes de la industria marítima apuntan que el cierre prolongado o casi total de la zona podría empujar los precios del petróleo más allá de tres dígitos, afectando severamente a la economía global.
- A pesar de estas tensiones, Irán insiste en que seguirá cooperando con la Organización Marítima Internacional (OMI) para mejorar la seguridad marítima y proteger a la tripulación de los barcos que transiten por el Golfo, siempre que no se consideren aliados de los enemigos de su país.
En este contexto, las declaraciones de Irán sobre el estrecho de Ormuz evidencian un intento de equilibrar soberanía nacional y seguridad, al tiempo que mantienen la presión política sobre Estados Unidos e Israel, con el riesgo latente de agravar una crisis energética que ya está afectando mercados internacionales.