La cárcel donde podría estar el Chapo no fue diseñada para humanos

Las quinientas celdas está hechoasde concreto vertido, se transmiten servicios religiosos por un circuito cerrado de televisión, al igual que la mayoría de los programas educativos

Los próximos meses, mientras Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera es condenado y finalmente puesto tras las rejas, sus carceleros estadounidenses se enfrentarán a una pregunta que ha atormentado a sus colegas en México: dado el talento digno de Houdini que ha mostrado Guzmán para escaparse de las prisiones —un truco que ya ha realizado dos veces—, ¿dónde y en qué condiciones debería ser encarcelado?

Al final, los funcionarios encargados de las prisiones tomarán esa decisión, pero los abogados del Chapo  le advirtieron después del veredicto esta semana por cargos de tráfico de drogas que es probable que lo envíen a la prisión federal más segura del país: el Centro Penitenciario y Administrativo de Máxima Seguridad en FlorenceColorado, conocido como el ADX por su sigla en inglés.

La prisión, llamada coloquialmente como el Alcatraz de las Rocallosas, se construyó como una institución a prueba de escapes. Se trata de una fortaleza penal donde los reclusos pasan veintitrés horas al día dentro de sus celdas con un contacto humano mínimo y solo una ventana de 90 centímetros de alto y 10 centímetros de ancho.

El ADX, establecido en 1994 y ubicado en una extensión inhóspita de desierto semiárido a 64 kilómetros al sur de Colorado Springs, ha servido durante décadas como el destino final para una lista de criminales célebres.