Markwayne Mullin juró este martes como el noveno secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) en una ceremonia en la Casa Blanca, después de que el Senado confirmara su nombramiento.
Mullin toma el mando del DHS en medio de la crisis presupuestaria que afecta al departamento y sustituye a Kristi Noem, quien fue despedida a finales de mes tras una fuerte polémica por su manejo de operativos migratorios.
"PROTEGER A TODOS POR IGUAL"Durante su juramento, ante la fiscal general Pam Bondi, Mullin subrayó que su labor será garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, sin distinciones partidistas:
El senador por Oklahoma, republicano y miembro de la Nación Cherokee, se convierte en el encargado de hacer cumplir la política migratoria del presidente Donald Trump, que incluye medidas muy estrictas en la frontera sur y el endurecimiento de procesos de deportación y detención de personas indocumentadas.
ELOGIOS DE TRUMP Y TESIS SOBRE EL "BLOQUEO" DEL CONGRESOTrump defendió la elección de Mullin durante la ceremonia, elogiándolo como "una persona fuerte, profesional y justa", mientras el nuevo secretario y su esposa, Christie, observaban:
El presidente aprovechó el evento para atacar a la oposición demócrata. Acusó a los "matones demócratas de izquierda radical" en el Congreso de bloquear la financiación del DHS, algo que, en su narrativa, ha dejado al departamento "cerrado" y expuesto a consecuencias "horribles" por lo que califica de "extremismo" a favor de la migración irregular.
Trump insistió en que el cierre presupuestario parcial y la parálisis de muchos servicios de seguridad interna son resultado de esas maniobras, y vinculó explícitamente ese escenario con la política migratoria que Mullin ahora debe ejecutar de manera integral.
RETOS INMEDIATOS: FRONTERAS, PRESUPUESTO Y PERSONALMullin asume el cargo en un momento de crisis de financiamiento que ha dejado sin sueldo completo a más de 100 mil empleados de agencias clave bajo el paraguas del DHS, como la Guardia Costera, la TSA, los Servicios Secretos y FEMA.
A su vez, el gobierno de Trump ha aprobado normas migratorias más duras, y la oposición legislativa ha convertido el presupuesto del DHS en un eje central de la pugna política.
- El nuevo secretario se enfrenta a tres retos inmediatos:
- Ejecutar con firmeza la política migratoria trumpista en la frontera y el interior del país.
- Negociar con el Congreso para desbloquear la financiación sin echar abajo el marco de cierre.
- Restaurar la operación normal de los servicios de seguridad que hoy operan a media marcha.
Con su discurso de juramento y el respaldo público de Trump, Mullin marca el inicio de una etapa distinta para el DHS, más alineada con la línea dura del presidente y, al mismo tiempo, bajo la presión de una crisis económica y política que ya está definiendo su llegada al cargo.