La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, informó que adoptará una nueva directriz que permitirá la reventa de petróleo de origen venezolano a Cuba bajo determinadas condiciones.
- La medida contempla la implementación de una "política favorable de concesión de licencias" para aquellas solicitudes específicas que busquen autorizar este tipo de transacciones.
De acuerdo con la actualización oficial, esta política estará orientada a operaciones destinadas a sectores no gubernamentales de la isla, incluyendo actividades de carácter comercial y humanitario, así como a actores del sector privado cubano.
Es decir, Washington abriría la posibilidad de que el crudo venezolano pueda llegar a Cuba siempre que no implique beneficios directos para el aparato estatal.
No obstante, la OFAC precisó que quedarán excluidas de esta disposición todas las transacciones que involucren o favorezcan a personas, entidades o instituciones vinculadas con el gobierno cubano, en particular aquellas asociadas con las fuerzas armadas, los servicios de inteligencia u otros organismos estatales. En esos casos, las sanciones y restricciones continuarían vigentes.
Esta decisión se enmarca en el complejo contexto de las sanciones energéticas impuestas por Estados Unidos a Venezuela y las tensiones diplomáticas con Cuba.
Washington ha calificado previamente a la isla como una "amenaza inusual y extraordinaria" para su seguridad nacional y había manifestado su intención de impedir que recibiera petróleo venezolano, especialmente tras la operación militar realizada en enero contra el entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Posteriormente, Estados Unidos tomó control de las exportaciones petroleras venezolanas.
En ese escenario, el 29 de enero el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que advertía sobre la posible imposición de aranceles a productos provenientes de países que suministraran petróleo a Cuba, reforzando la presión económica en torno al comercio energético con la isla.
La nueva política anunciada por la OFAC representa, así, un ajuste específico dentro del régimen de sanciones, al permitir ciertas operaciones bajo licencia, pero manteniendo restricciones estrictas para cualquier transacción que pueda beneficiar al gobierno cubano.