- Mientras el presidente de Javier Milei emprendía su cuarto viaje del año a Estados Unidos.
En un contexto de tensiones internas dentro de su partido La Libertad Avanza, la justicia argentina resolvió que no se transmitan por televisión las audiencias vinculadas a la reapertura de la llamada "Causa de los Cuadernos", en la que está involucrada la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Esta decisión se da en medio de nuevas declaraciones de empresarios citados como testigos, quienes han señalado que durante el proceso original habrían sido presionados o coaccionados para declarar en contra de la ex mandataria.
La causa, que en su momento fue cerrada por inconsistencias en las pruebas, había sido impulsada por el fiscal Carlos Stornelli y el juez Claudio Bonadío durante el gobierno de Mauricio Macri.
La reapertura del caso ocurre en un contexto político tenso, con señalamientos de que se busca avanzar judicialmente contra Fernández de Kirchner, quien actualmente cumple prisión domiciliaria por otra causa. Paralelamente, el ex ministro Julio de Vido permanece detenido en una cárcel de máxima seguridad, situación que ha generado críticas por sus condiciones de salud.
La restricción a la cobertura televisiva de las audiencias coincide con una nueva etapa de testimonios.
En este proceso, varios empresarios han declarado que, durante la investigación original, fueron presionados para incriminar a la ex presidenta a cambio de evitar su detención. Algunos incluso afirmaron haber dejado constancia previa de que mentirían en sus declaraciones para proteger su libertad.
También han surgido testimonios que cuestionan la validez de las declaraciones clave que sostienen el caso. Figuras centrales como el chofer Oscar Centeno o el financista Ernesto Clarens habrían evitado ratificar sus dichos iniciales, debilitando así la base de la investigación.
Uno de los casos más notorios es el de José López, ex secretario de Obras Públicas, quien aseguró que su testimonio como "arrepentido" fue obtenido bajo presión mientras se encontraba en condiciones de vulnerabilidad.
López había sido detenido en 2016 en un episodio ampliamente difundido, pero posteriormente algunas decisiones judiciales cuestionaron la solidez de las acusaciones en su contra.
Empresarios como Carlos Mundin, Mario Rovella y Oscar Sansiseña también relataron haber sido sometidos a presiones psicológicas o situaciones de exposición pública para forzarlos a declarar. Otros, como Cristóbal López y Fabián De Sousa, señalaron que enfrentaron procesos judiciales prolongados por negarse a adherirse a la figura de "arrepentido".
En conjunto, estas declaraciones están reconfigurando el panorama del caso, al poner en duda la validez de las pruebas y el proceso judicial original, en medio de un debate más amplio sobre la relación entre justicia, política y medios en Argentina.