- El 9 de marzo de 2026, la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, Sara Carter, denunció públicamente a China por permitir que su sector químico mantenga vínculos con cárteles del narcotráfico, lo que facilita el suministro de precursores utilizados en la producción de fentanilo. Este opioide, 50 veces más potente que la heroína, ha provocado cientos de miles de muertes en Norteamérica y fue calificado por Carter como un auténtico "arma de destrucción masiva".
- Durante su intervención en la Comisión de Estupefacientes de la ONU, reunida en Viena, Carter subrayó que los precursores químicos se fabrican en China en grandes volúmenes y se distribuyen a través de cadenas de suministro globales. Según la funcionaria, la falta de controles estrictos de exportación y la débil aplicación de la ley en ese país permiten que la industria química establezca lazos con organizaciones criminales.
Al mismo tiempo, señaló la paradoja de que China ejerza controles muy rigurosos sobre las tierras raras —clave para múltiples tecnologías—, lo que genera dificultades en sectores legítimos, mientras mantiene laxitud en el ámbito de los químicos vinculados al narcotráfico.
Carter recordó que en 2025 murieron cerca de 80 mil personas en Estados Unidos por sobredosis relacionadas con drogas, muchas de ellas mezcladas con fentanilo. Ante esta crisis, defendió una respuesta internacional más firme, advirtiendo que los cárteles están librando una "guerra química" mediante la distribución de sustancias sintéticas.
- La funcionaria destacó ejemplos recientes de cooperación hemisférica, como la captura de Nicolás Maduro en Nueva York y la eliminación de "El Mencho" en México, hechos que —dijo— muestran una ofensiva más decidida contra el crimen organizado. Finalmente, llamó a coordinar acciones no solo contra el tráfico de drogas, sino también contra sus mecanismos de financiamiento, insistiendo en que la comunidad internacional no puede permitir que prosperen organizaciones que buscan socavar sociedades y debilitar a los Estados.