La Embajada de Estados Unidos en Cuba emitió una alerta dirigida a sus ciudadanos que actualmente se encuentran en la isla, así como a quienes tienen previsto realizar un viaje al país, ante las interrupciones registradas en el servicio eléctrico y las posibles afectaciones derivadas de esta situación.
- A través de un comunicado, la representación diplomática estadounidense recomendó a sus ciudadanos tomar medidas de prevención y mantenerse atentos a la evolución de los cortes de energía que han impactado distintas zonas de Cuba.
La advertencia señala que, además de las fallas en el suministro eléctrico, también se han reportado interrupciones en los servicios de telefonía móvil y acceso a internet, lo que podría dificultar la comunicación en algunos momentos.
La embajada pidió a los viajeros y residentes estadounidenses mantenerse informados mediante los comunicados y actualizaciones diarias difundidas por la Unión Eléctrica de Cuba, así como consultar constantemente los medios de comunicación locales para conocer cambios en la situación energética y las condiciones de los servicios básicos.
Entre las recomendaciones emitidas se encuentra mantener completamente cargados los teléfonos celulares y contar con baterías portátiles o dispositivos de respaldo para garantizar la comunicación en caso de nuevos cortes eléctricos. Asimismo, sugirió disponer de linternas, lámparas y pilas adicionales en lugares de fácil acceso para enfrentar periodos sin suministro de energía.
La representación estadounidense también aconsejó contar con reservas de alimentos no perecederos y agua suficiente, como parte de las medidas básicas de preparación ante posibles interrupciones prolongadas que puedan afectar la rutina diaria.
El aviso de la embajada se produce mientras Cuba enfrenta dificultades relacionadas con su sistema eléctrico, una situación que ha generado afectaciones en hogares, comercios y diversos servicios en distintas regiones del país.
Aunque la alerta está enfocada en brindar recomendaciones de seguridad y prevención para ciudadanos estadounidenses, también refleja la preocupación internacional por las condiciones de los servicios esenciales en la isla y la necesidad de que quienes se encuentren en el país permanezcan preparados ante posibles contingencias.