Tras meses de confrontaciones públicas, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, dejaron atrás las tensiones y sostuvieron un encuentro que ambos calificaron de positivo. Trump lo describió como una reunión "honorable", mientras que Petro la evaluó con un nueve sobre diez.
- La reunión, realizada el 3 de febrero, incluyó a los cancilleres de ambos países y a figuras clave de la política estadounidense como el vicepresidente J.D. Vance y el senador Bernie Moreno. El combate al narcotráfico dominó la agenda, en línea con la histórica relación bilateral marcada por ese tema desde hace décadas.
Durante el encuentro, Petro compartió información de inteligencia sobre líderes del narcotráfico que, según afirmó, operan desde el extranjero, incluso en territorio estadounidense, y propuso coordinar esfuerzos para perseguir sus recursos y detenerlos fuera de Colombia.
También abordó el tema de los cultivos de coca, asegurando que han disminuido y señalando que existe desinformación internacional al respecto.
Aprovechando su visita a Washington, el mandatario colombiano se reunió con legisladores, acudió a la sede de la OEA donde cuestionó la eficacia de los organismos internacionales y ofreció una conferencia en la Universidad Georgetown sobre el impacto del cambio climático y la urgencia de reducir el uso de combustibles fósiles.
Respecto a su inclusión en la llamada "lista Clinton", Petro restó importancia al tema y afirmó que no trató asuntos personales en reuniones de Estado.
En Colombia, sectores opositores que anticipaban un encuentro conflictivo se quedaron sin argumentos, luego de que el gobierno desmintiera versiones sobre presiones externas para ordenar acciones militares. Finalmente, ambos mandatarios optaron por dejar atrás las diferencias y apostar por la cooperación.