- La empresa aeroespacial SpaceX salió a bolsa con una valoración cercana a los 1.8 billones de dólares, apostando por el crecimiento de Starlink, la inteligencia artificial y futuras misiones a Marte. Sin embargo, la compañía registra pérdidas millonarias y mantendrá una estructura que otorga a Elon Musk el control de más del 80% del poder de voto.
La compañía aeroespacial SpaceX inició una nueva etapa al debutar en los mercados bursátiles con una valoración estimada en 1.8 billones de dólares, consolidándose como una de las ofertas públicas más esperadas de los últimos años.
La empresa fundada por Elon Musk busca atraer inversionistas con una visión de largo plazo basada en el desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial en el espacio, la expansión global de su red satelital Starlink y el objetivo de establecer presencia humana en Marte.
Pese al entusiasmo generado por la oferta pública inicial, los resultados financieros muestran que la compañía continúa operando con pérdidas.
Durante 2025 reportó ingresos por 18 mil 700 millones de dólares, un crecimiento de 33% respecto al año anterior, aunque cerró con pérdidas netas de 4 mil 900 millones de dólares. En el primer trimestre de 2026 acumuló pérdidas adicionales por 4 mil 300 millones.
SpaceX sostiene que gran parte de su potencial económico se encuentra en el crecimiento de Starlink y en el desarrollo de centros de datos espaciales destinados a la inteligencia artificial. No obstante, su división de IA, xAI, enfrenta una fuerte competencia frente a compañías líderes del sector como OpenAI y Anthropic.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de analistas e inversionistas es la estructura de gobierno corporativo.
Aunque millones de personas podrán adquirir acciones clase A, con derecho a un voto por título, Musk conservará acciones clase B que otorgan diez votos cada una, permitiéndole mantener alrededor del 82% del poder de decisión dentro de la empresa.
Además, la compañía estableció mecanismos legales que limitan la capacidad de los accionistas para presentar demandas colectivas, obligando a que posibles disputas se resuelvan mediante tribunales especializados en Texas o procesos de arbitraje privado.
La oferta también contempla que hasta el 30% de las acciones disponibles sean destinadas a inversionistas individuales, una proporción superior a la observada en muchas salidas a bolsa recientes.
Analistas consideran que la alta demanda y el limitado número de acciones disponibles podrían impulsar el precio de los títulos durante sus primeras jornadas en el mercado.
Con una combinación de innovación tecnológica, ambiciosos proyectos espaciales y el liderazgo de Musk, SpaceX busca convencer a los inversionistas de apostar por una visión de futuro que va más allá de los resultados financieros actuales.