Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán este sábado han colocado a los mercados financieros globales en el centro de la atención.
La operación, que buscó golpear al liderazgo iraní, desató una respuesta inmediata de Teherán con misiles dirigidos hacia Israel y bases estadounidenses en la región, generando uno de los mayores shocks potenciales para el mercado energético en décadas.
Petróleo como termómetro de la crisisEl crudo volvió a consolidarse como el principal indicador de tensión en Medio Oriente. Irán, productor clave, se ubica frente a la península arábiga, separada por el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y derivados.
- El Brent cotizaba en torno a los 73 dólares por barril antes del ataque, con un alza acumulada cercana al 20% en lo que va del año.
- Analistas advierten que, si el conflicto se prolonga, los precios podrían escalar hasta los 100 dólares por barril, lo que añadiría entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación global.
- Grandes petroleras y casas comerciales suspendieron envíos a través del estrecho de Ormuz por temor a que los buques se conviertan en blancos potenciales.
Aunque no se han confirmado daños directos a instalaciones petroleras y gasíferas, se reportaron explosiones en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, mientras que Qatar interceptó misiles dirigidos a su territorio.
- En la isla iraní de Kharg, terminal de exportación de crudo, se registraron detonaciones, aunque Teherán habría adelantado la carga de petróleo almacenado en buques tanque como medida preventiva.
- El tránsito por el estrecho de Ormuz no se ha interrumpido oficialmente, pero la cautela ya está generando disrupciones y elevando las tarifas de flete marítimo.
El conflicto amenaza con intensificar la volatilidad en los mercados:
- El índice de volatilidad VIX subió un tercio en lo que va del año.
- El dólar podría fortalecerse frente a la mayoría de las monedas, salvo refugios tradicionales como el yen japonés y el franco suizo.
- El shekel israelí aparece como una de las divisas más expuestas, con riesgo de depreciación más persistente que en episodios anteriores.
Los inversionistas han comenzado a trasladar capital hacia activos considerados más estables:
- El franco suizo se aprecia cerca de un 3% frente al dólar en lo que va del año.
- El oro acumula una subida del 22% en 2026, mientras que la plata también muestra un desempeño sólido.
- Los bonos del Tesoro estadounidense mantienen alta demanda, reduciendo sus rendimientos.
- El bitcoin, en cambio, perdió atractivo como refugio: cayó un 2% el sábado y acumula una baja superior al 25% en dos meses.
El mercado petrolero llega a esta crisis relativamente abastecido gracias a incrementos en la producción de Estados Unidos, Brasil y Canadá. Arabia Saudita elevó sus envíos a más de 7 millones de barriles diarios, el nivel más alto desde 2023.
Se espera que la OPEP+ acuerde un aumento de producción en su reunión de este domingo, aunque analistas advierten que cualquier interrupción significativa en las rutas del Golfo podría neutralizar rápidamente esos incrementos.