El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, dio a conocer ante la Asamblea Nacional un amplio paquete de reformas económicas que contempla cerca de 200 medidas, con las que el gobierno busca impulsar una transformación profunda del modelo económico en medio de la crisis que enfrenta el país.
Durante una sesión extraordinaria del Parlamento, Marrero detalló un total de 176 reformas que abarcan distintos sectores estratégicos, entre ellos el sistema bancario y financiero, la política salarial, la estructura de la propiedad empresarial, la atracción de inversión extranjera y el desarrollo del sector agrícola.
- Estas propuestas forman parte de un plan más amplio orientado a modernizar la economía cubana y hacerla más flexible ante las presiones internas y externas.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la modernización del sistema bancario, donde se plantea permitir una mayor participación del capital privado en la actividad financiera.
Esto incluiría la posibilidad de ampliar el número de instituciones bancarias y no bancarias, lo que representaría un cambio significativo en la estructura tradicional del sistema financiero de la isla.
De acuerdo con lo expuesto por Marrero, en caso de aprobarse estas modificaciones, la banca privada podría operar en Cuba, aunque siempre bajo la regulación y supervisión del Banco Central de Cuba.
Este ajuste busca, según el gobierno, mejorar la eficiencia del sistema financiero y ampliar las opciones de crédito y servicios para la población y las empresas.
Otro de los ejes importantes de la propuesta es la flexibilización del uso de divisas extranjeras. Las reformas contemplan eliminar varias restricciones para realizar pagos en moneda extranjera, así como facilitar la apertura de cuentas en divisas tanto para personas naturales como jurídicas, reduciendo los trámites burocráticos que actualmente existen.
Asimismo, el paquete incluye la intención de formalizar y ordenar los flujos de remesas que ingresan al país, permitiendo que estos se canalicen a través de mecanismos privados regulados. Con ello, el gobierno busca dar mayor transparencia y control a estas operaciones, que representan una fuente importante de ingresos para muchas familias cubanas.
En conjunto, estas medidas representan uno de los intentos más amplios de reforma económica en Cuba en los últimos años, con el objetivo de enfrentar la crisis estructural, atraer inversión y dinamizar sectores clave de la economía nacional.