China continúa avanzando en un ambicioso plan de infraestructura que contempla la construcción del que sería el túnel submarino más largo del mundo.
A través de esta obra circulará un tren de alta velocidad que permitirá unir dos importantes ciudades portuarias del noreste del país en apenas 40 minutos, un recorrido que actualmente toma alrededor de seis horas por carretera.
- El proyecto se encuentra por ahora en una etapa de estudios técnicos y de viabilidad, pero ya ha generado gran expectativa por su magnitud y alcance. A continuación, los principales detalles de esta iniciativa.
Un túnel sin precedentes
La obra contempla un túnel de 123 kilómetros de longitud que se extenderá bajo el mar de Bohai para conectar las ciudades de Dalian y Yantai. El costo estimado de la construcción asciende a 220 mil millones de yuanes, equivalentes a unos 36 mil millones de dólares.
El diseño será similar al del túnel del Canal de la Mancha: contará con dos tubos destinados al tránsito ferroviario y un tercer túnel de servicio.
Los trenes de alta velocidad podrán transportar tanto pasajeros como vehículos y circularán a velocidades de hasta 220 kilómetros por hora, lo que permitirá completar el trayecto en aproximadamente 40 minutos.
Con estas dimensiones, el túnel chino superará en longitud tanto al del Canal de la Mancha como al túnel japonés de Seikan, que conecta las islas de Honshu y Hokkaido. Debido a que la zona presenta actividad sísmica, las autoridades han subrayado que la seguridad será un eje central del proyecto.
Cabe recordar que Pekín anunció por primera vez la intención de construir este túnel en 1994, cuando se estimaba un costo de 10 mil millones de dólares y se preveía su conclusión antes de 2010. Sin embargo, el plan se ha ido ajustando con el paso de los años.
El tren bala, pieza clave del transporte chino
Para China, donde el ferrocarril ha sido durante décadas el principal medio de transporte de larga distancia, el desarrollo del tren bala ha significado una transformación profunda en la forma de viajar y de conectar regiones.
En 2023, el país inauguró su primera línea de tren de alta velocidad con tramos sobre el mar.
Ese año, un tren bala partió desde Fuzhou, capital de la provincia de Fujian, para marcar el inicio de operaciones de la línea Fuzhou-Xiamen-Zhangzhou, que recorre varias bahías a lo largo de la costa cercana al estrecho de Taiwán.
Esta infraestructura se convirtió en la primera línea transmarina de alta velocidad en China, con trenes circulando sobre puentes y alcanzando velocidades de hasta 350 kilómetros por hora.
Para 2022, el gigante asiático ya contaba con alrededor de 42 mil kilómetros de vías ferroviarias de alta velocidad en operación, consolidándose como líder mundial en este tipo de transporte.