El presidente Donald Trump generó controversia global este viernes al sugerir que Estados Unidos podría asumir una "toma de control amistosa" de Cuba, confirmando diálogos directos con el gobierno cubano en crisis.
- Las declaraciones, realizadas a periodistas en la Casa Blanca antes de viajar a Texas, revelan una estrategia de presión económica que busca forzar cambios estructurales en la isla, a 150 km de Florida.
Trump fue explícito:
Enfatizó que el secretario de Estado Marco Rubio, de raíces cubanoamericanas, gestiona el tema "a muy alto nivel", tras flexibilizar exportaciones de petróleo por "razones humanitarias" pese al bloqueo energético impuesto en enero de 2026.
CONTEXTO DE LA CRISIS CUBANA Y BLOQUEO ESTADOUNIDENSECuba enfrenta un colapso sin precedentes: apagones de 20 horas diarias, hiperinflación del 500%, escasez alimentaria y éxodo de 500 mil personas desde 2024. El detonante fue la caída de Nicolás Maduro —capturado por EU en enero 2026—, cortando el 80% del petróleo venezolano.
- Trump reforzó el embargo con aranceles secundarios a terceros países, permitiendo ventas solo a privados cubanos bajo supervisión, para debilitar al régimen sin intervención directa.
Rubio declaró el miércoles en una cumbre Caricom que Cuba requiere un "cambio radical", alineado con la visión trumpista de desmantelar el castrismo vía incentivos económicos.
Reportes del Miami Herald y Axios indican reuniones secretas con Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro e influencia clave pese a no tener cargo oficial —contacto iniciado por Rubio la semana pasada—. Estas charlas exploran transiciones controladas, privatizaciones y fin al embargo a cambio de elecciones multipartidistas.
DETALLES DE LAS DECLARACIONES DE TRUMP Y RUBIOTrump partió optimista:
Evocando beneficios para la diáspora miamense —2 millones de cubanos en EU que sueñan con retorno—. Rubio, desde San Cristóbal y Nieves, condicionó alivio a "libertad política inmediata", criticando ejecuciones sumarias (500 en 2025) y represión post-protestas de 2021.
La "toma amistosa" implicaría tutelaje: control de puertos clave como Mariel, expropiación inversa de propiedades y renovación de la base de Guantánamo. Trump alude a precedentes como Panamá 1989, pero enfatiza "sin botas en el suelo", priorizando sanciones financieras que congelaron 10 mil millones en reservas cubanas.