Kevin Warsh juró como nuevo presidente de la Reserva Federal en una ceremonia solemne en la Casa Blanca, donde prometió una conducción "reformista" basada en aprender de los aciertos y errores del pasado y abandonar modelos estáticos.
Durante el acto, el presidente Donald Trump aseguró que el banco central será "totalmente independiente", aunque también dejó ver que espera que la lucha contra la inflación no frene la "grandeza" económica del país.
Trump ha presionado abiertamente a la Fed para bajar las tasas, incluso con intentos de destitución contra una gobernadora y una investigación penal contra el antecesor de Warsh, Jerome Powell.
- Warsh afirmó que dirigirá una Reserva Federal orientada a las reformas, con énfasis en la integridad y el desempeño.
Dijo.
También llamó a los gobernadores que lo acompañarán a perseguir sus objetivos con "sabiduría y claridad, independencia y determinación", y sostuvo que, si lo hacen, "la inflación puede ser más baja, el crecimiento más fuerte, el salario real neto más alto y Estados Unidos puede ser más próspero".
Trump elogió al nuevo titular de la Fed y señaló:
Warsh ha respaldado en el pasado los recortes de tasas, incluso en momentos en que la inflación en Estados Unidos se mantiene en niveles altos.