Escala Crítica

Morena y Sheinbaum, frente a decisiones clave para el futuro de su proyecto político


*Posponer el anuncio de las encuestas, gana tiempo para negociar

*Crece la tensión en el caso de la Cdmx con Brugada y Harfuch

*Disputa en el corazón del movimiento y la izquierda histórica

NO HAY PLAZO que no se cumpla y el viernes próximo deben anunciarse los resultados de las encuestas de Morena para los nueve estados en los que habrá elecciones para las gubernaturas en 2024. Cuando se conoció el aplazamiento hubo varias versiones entre ellas que ya no sería el 30 de octubre por el desastre que se vive en Acapulco y otras comunidades guerrerenses. Mario Delgado, dirigente morenista, aseguró que algunas encuestas todavía estaban en proceso.

En este espacio comentamos la complejidad que para Morena resulta aplicar los criterios de género cuantitativos ordenados por el Instituto Nacional Electoral (INE): cinco mujeres y cuatro hombres. De los cualitativos ni se diga. Originalmente la coalición en el poder propuso al lanzar su convocatoria que sería a la inversa: cuatro mujeres y cinco varones. ¿Adelantó su convocatoria a los criterios del INE y ese fue un error?, ¿es impugnable modificar las reglas ya en el proceso? Muchas preguntas se podrán eludir pero no un hecho cierto: todos los partidos, pero sobre todo Morena, tienen serias dificultades para ajustar la selección de sus nominaciones.

Y en Morena es más problemático porque es la organización que más posibilidades tiene de ganar, de modo que el argumento de que es más importante el partido que el candidato está en la mesa de las negociaciones. El peso de la marca, se afirma, aunque eso se decía del PRI.  Está demostrado que una mala selección –no sólo en la persona sino en el mecanismo- puede tener efectos negativos.

APRENDER DEL PASADO RECIENTE

HAY DOS CASOS que no pueden ignorar los estrategas morenistas: el de Coahuila, donde un aspirante inconforme, colocado oficialmente en el tercer sitio de las encuestas, contribuyó a la derrota de Armando Guadiana; y el del proceso nacional en el que sigue presente el amago de Marcelo Ebrard, aunque cada vez más desgastado pero no deja de ilustrar el riesgo de olvidar las tensiones e intereses que confluyen en un partido,  coalición o movimiento.

Sin duda que el caso más espinoso es el de la Ciudad de México, demarcación que la izquierda y sus aliados han ganado en elecciones desde la primera en la que el Regente dejó de ser designado por el Presidente en funciones en 1997, con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza. Ahora existe una tensión innegable entre el sector que apoya a Claudia Brugada, quien viene de las organizaciones populares y de barrios desde la década de los ochenta, y se incorporó al PRD cardenista en 1995 y prosiguió su labor en el lopezobradorismo; frente al sector que respalda a Omar García Harfuch sorpresivamente convertido en aspirante al gobierno capitalino.

García Harfuch, tiene una biografía política que contrasta con la de los llamados "históricos" o "fundadores" de lo que ahora es Morena: hijo de

Javier García Paniagua, quien fue titular de la Dirección Federal de Seguridad y presidente nacional del PRI, es nieto de Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional de 1964 a 1970, con Gustavo Díaz Ordaz. Evidentemente García Harfuch construyó su propia trayectoria, vinculada a los militares y cuerpos de seguridad, por lo que se le hacía con un perfil más adecuado a un eventual cargo de acuerdo a su formación en el equipo de Claudia Sheinbaum. Pero todo indica que hay más en juego.

IMPORTANTE, QUIZÁ DETERMINANTE

EN LA DECISIÓN sobre la Ciudad de México se juega un importante capital del movimiento lopezobradorista en particular y de la izquierda mexicana en lo general. No es, pues, una decisión más entre las nueve que deberá tomar Sheinbaum.

Es cierto que el acomodo de candidaturas –y corrientes- es de por si compleja ante el próximo relevo de López Obrador.  Y lo es más si observamos el tema (delicado) de género.

Escribió Jorge Zepeda Patterson: "las mujeres deben tener el mismo derecho para competir por los puestos, la equidad en la participación es necesaria y, en ese sentido, es correcto que la mitad de los aspirantes sean mujeres. Pero más allá de eso, la decisión, se afirma, debe ser de los ciudadanos. Si en una entidad se prefiere a un determinado hombre y no a una determinada mujer (o al revés), la decisión de la mayoría tendría que ser respetada. La equidad es imprescindible, no así "la imposición" de una paridad artificial". (Jorge Zepeda Patterson: Harfuch y las mujeres, Diario de Yucatán, 8 de octubre de 2023). Para la polémica y el análisis. Necesario ir a las causas, no simular respuestas para que todo siga igual.

AL MARGEN

¿QUÉ TIENE el Distrito IV de Tabasco (Centro) que se han anotado tantas mujeres y varones para la diputación federal? Es una pregunta obligada ahora que se conoce parte de la larga lista de aspirantes a la representación popular en esa demarcación. Recordemos que como resultado del persistente trabajo proselitista de López Obrador desde 1988 –y quizá antes-, en el año 2000 por fin pudo el movimiento obradorista ganar la diputación federal reservada hasta entonces par el PRI. Prácticamente desde entonces la votación de esa zona urbana y rural ha sido para quien representara a AMLO. El PRI la recuperó por escaso margen en 2003, pero la volvió a perder en 2006. El obradorismo tiene en ese segmento de votantes una reserva histórica. Ahora que AMLO no estará en las boletas y con la perspectiva de su retiro, lo que alimenta las esperanzas de los aspirantes seguramente es el cálculo que la oposición aparece en la entidad con un disminuido apoyo ciudadano. Pero no también recordemos que Centro tiene una población con los más altos índices de abstencionismo en el estado. (vmsamano@hotmail.com)