Lo decíamos en el "Altar" del lunes pasado. La línea presidencial en torno al tema de la reforma electoral está trazada.
La Presidenta Claudia Sheinbaum lo confirmó el martes al declarar que el gobierno federal presentará tal iniciativa de reforma con los "ejes que nosotros consideramos necesarios y que pide la ciudadanía; no porque una persona u otra no está de acuerdo no vamos a presentar lo que consideramos indispensable para nuestro sistema electoral a partir de lo que la Comisión ha recogido en los foros".
A pregunta expresa sobre la postura crítica que asumió el Partido del Trabajo en el proceso de revocación de mandato en Oaxaca y su eventual oposición a la reforma, Sheinbaum dijo que se enviará la iniciativa y corresponderá al Congreso determinar su aprobación, pero confío en que haya un respaldo de la mayoría; anticipo que el tema podría ventilarse la próxima semana.
La reforma va, porque va y uno de los asuntos importantes a definir es el de las representaciones legislativas plurinominales.
Esta figura parlamentaria surgió en 1977, con el fin de abrir espacios legislativos a los partidos de oposición, minoritarios en esos tiempos cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tenía un dominio absoluto de las dos cámaras y ganaba de todas, todas las elecciones.
A lo largo del tiempo ese esquema ha permitido la permanencia de algunos legisladores como senadores o diputados federales o locales, de manera prácticamente ininterrumpida, sin necesidad de hacer campaña. Saltan de una cámara a otra como chapulines o dinosaurios de la política.
Obsérvese el caso más representativo, al senador Alberto Anaya Gutiérrez, dirigente histórico del Partido del Trabajo (PT), quien acumula 24 años como legislador plurinominal desde 1988 y hasta su periodo vigente, de 2024 a 2027. El hidrocálido ha estado en 8 legislaturas distintas.
Otro caso, el senador pevemista Manuel Velasco Coello –ex gobernador de Chiapas– y el actual coordinador de la bancada morenista en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, quienes suman 18 años como plurinominales. En el caso del zacatecano, ha logrado su permanencia con tres bancadas diferentes: PT, Movimiento Ciudadano (MC) y Morena.
En otro grupo de legisladores que ha estado más de una década en el Congreso de la Unión con ese mismo esquema destacan la hoy emecista Claudia Ruiz Massieu (15 años) y el petista Pedro Vázquez (15 años).
Con 12 años como pluris figuran además, el coordinador de la bancada verde en la Cámara, Carlos Alberto Puente; la presidenta de la mesa directiva de San Lázaro, la panista Kenia López Rabadán; Magdalena del Socorro Núñez Monreal (PT); el coordinador de los diputados petistas, Reginaldo Sandoval Flores, y el coordinador de los senadores del PAN, Ricardo Anaya.
Cobijados en la figura de legisladores de representación proporcional llevan 9 años Germán Martínez Cázares (por Morena y PAN); Alfonso Ramírez Cuéllar (PRD y Morena); Israel Betanzos Cortés (PRI); la coordinadora naranja en San Lázaro, Ivonne Ortega Pacheco (PRI y MC); Julio César Moreno Rivera (PRD y Morena) y Rubén Moreira Valdez (PRI), coordinador del tricolor en la Cámara.
Y en un último grupo, con seis años como plurinominales, se encuentran Ignacio Mier Velazco (Morena), Julen Rementería del Puerto (PAN), Marcela Guerra Castillo (PRI), Margarita Zavala Gómez del Campo (PAN) y Ricardo Mejía Berdeja (PT).
En síntesis, el comentario general en el altiplano es el sentido de que ese esquema de representación proporcional audazmente ha sido utilizado para que un grupo reducido de parlamentarios acumulen muchos años como diputados o senadores.
Es tiempo de "airear" las legislaturas en lo federal y en lo estatal acorde a la democratización que en tiempos de la 4T se busca impulsar como parte de la regeneración de la política nacional.(altar_mayor@yahoo.com.mx)