Altar Mayor

Rebelión morenista

Este es Campeche, señores/La tierra del pregonero/Se eleva tal con el sol/Y se oye con los luceros.

¿Qué está pasando en Campeche? Es la pregunta que se hacen quienes, a través de medios electrónicos y las benditas redes sociales, pudieron enterarse del rompimiento abrupto entre la gobernadora Layda Sansores Sanromán y la mayoría de los integrantes de la fracción morenista en el "Ache" Congreso del Estado campechano.

La primer versión que circula entre la clase política de aquella entidad y algunos medios informativos es en el sentido de que 10 de los 16 integrantes de la bancada legislativa de Morena  acusan a Doña Layda (señora de horca y cuchillo) de "persecución política" y en medio de la crisis generada dichos representantes populares intentan restaurar el fuero constitucional que fue abrogado en 2016. Dícese que el pasado domingo tras la sesión inicial del nuevo período ordinario de sesiones de la 65 Legislatura campechana el Congreso del Estado se vio rodeado por un operativo de elementos de la Fiscalía General del Estado que habrían pretendido ejecutar órdenes de aprehensión en contra del líder parlamentario José Antonio Jiménez quien es investigado por presuntos desvíos administrativos así como el diputado de MC Paul Alfredo Arce, actual presidente de la mesa directiva del Congreso quien a quien se le ha vinculado a proceso por un juez federal por supuestos desvíos cuando fue presidente municipal de Campeche en 2021.

Otro morenista en líos legales es el diputado Gaspar Nah quien enfrenta denuncias penales de su ex esposa y de sus hijos, presuntamente por no cumplir con el pago de las pensiones; derivado de dicho problema legal que viene enfrentando, decidió aliarse con el grupo de diputados morenistas leales a Jiménez y ello propició la reactivación de las carpetas de investigación en su contra.

Por cierto, el domingo pasado, durante la sesión de inicio del período legislativo el diputado José Antonio Jiménez al denunciar el acoso de la gobernadora Layda Sansores declaró que "la dignidad no se negocia ni se administra, incluso cuando hacerlo cuesta y duele", y sostuvo que "la transformación no puede construirse con imposiciones y persecuciones".

Ante la acusación que le ha hecho la mandataria campechana, el diputado Jiménez enfatizó que "resistir no es traicionar, sino legislar con el pueblo en el corazón".

Hay quienes allá en Campeche advierten que la rebelión de los legisladores morenistas tiene que ver con dos temas específicos, la iniciativa enviada por la gobernadora campechana en diciembre pasado que contempla la contratación de deuda pública por mil millones de pesos, misma que está en "veremos" pues la mayoría legislativa al decir de Jiménez se inclina más por buscar alternativas y no ´permitir el endeudamiento público y el otro asunto, la idea de restaurar el fuero legislativo para evadir acciones legales de algunos representantes populares que enfrentan expedientes abiertos en la Fiscalía General de Justicia.

Lo cierto es que tal ´parece que ahora sí la gobernadora Layda Sansores encontró la horma de su zapato pues en territorio campechano celebran en diversos sectores la resistencia civil pacífica que han asumido los diputados locales que, dicho sea de paso, parecen estar dispuestos a llevar el conflicto hasta las últimas consecuencias.

Habrá que ver, diría Juan Pueblo, de que cuero salen más correas.

Entrelíneas....

Muy bien, dicen algunos villahermosinos, muy bien que nuestra capital tabasqueña pronto vaya a estrenar un moderno Centro de Convenciones pero algunos inquietos ciudadanos se preguntan ¿y cuándo se podrá contar con un verdadero plan maestro de ingeniería vial que permita solucionar de raíz la problemática vial que se ha acrecentado en los últimos años en esta Villahermosa querida?  Tenemos una ciudad con vialidades precarias y una gran selva de autos cuyo desplazamiento cada vez es más complicado. Y esto viene por el descuido de mucho tiempo atrás.

(altar_mayor@yahoo.com.mx)