Ya no hay tiempo que perder. La propuesta de reforma electoral que tendría que aplicarse en el próximo proceso electoral ya está en el horno. A punto de turrón.
La noche del lunes pasado los miembros de la Comisión para la citada Reforma y legisladores federales estuvieron en Palacio Nacional y, según trascendió, revisaron con la presidenta Claudia Sheinbaum el proyecto legislativo en la materia que, en estos días –previa revisión presidencial-- será enviado al Congreso de la Unión.
En esta reunión se dice que estuvieron la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, el presidente de la Comisión para la Reforma Electoral, Pablo Gómez , el coordinador de los diputados federales, Ricardo Monreal y el ex ministro Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno de la Oficina de la Presidencia de la República e integrante de la referida Comisión, entre otros.
Por cierto, hace unas semanas el ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (quien formó parte del convulso movimiento estudiantil de 1968 y pasó por la cárcel) avizoró pistas en torno al contenido de esta iniciativa de reforma.
Por ejemplo, Pablo Gómez refirió que la Reforma Electoral en el gobierno de Sheinbaum no será como la que planteó el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
"Queremos una reforma y vamos a ejercer nuestra fuerza política para hacerlo. No va a ser producto de un conciliado de camarillas", y aseguró que "estamos haciendo una reforma social, pero también de Estado".
A pregunta expresa en torno a que hay voces dentro de Morena que piden una reforma integral, que incluya también la eliminación del fuero constitucional, Gómez respondió "sí, vamos a ver lo del fuero, la inmunidad procesal. Hay confusión. Una cosa es la inmunidad parlamentaria, que los legisladores no puedan ser reconvenidos por sus opiniones. Pero si cometen un delito, los procesos deben abrirse. Partir de la presunción de inocencia y cuando haya una sentencia, se le retira del cargo. No se va a encubrir a nadie".
Pero, ¿porque es necesaria una reforma electoral? es una interrogante que permea en el ambiente político nacional y la respuesta la brinda el responsable de la Comisión para elaborar tal iniciativa presidencial: "Durante muchos años en México no hubo una mayoría política. El PRI, en su declive, fue perdiendo fuerza y no se planteó reforma alguna. Un país en donde ha surgido una nueva mayoría tiene que modificar la forma de la representación popular. Actualmente está hecha para el fortalecimiento de las cúpulas de los partidos a las que se les dan 200 diputados de 500. Ellos reparten esos lugares de manera discrecional y al margen del proceso político".
Pero además, subraya Pablo Gómez, "está el sistema de financiamiento. En pocos países el financiamiento se hace todos los días de todos los años. El PAN y el PRI se repartieron los puestos y carecen de programa, no están proponiendo nada. Son el déficit político del país. No en cualquier país se encuentra una oposición tan socialmente inútil. Que la lucha política los obligue a hacer crítica, a presentar programas. Han dicho que quieren participar en esta reforma ¿Por qué no consultan al pueblo para ver qué reforma electoral hay que hacer?".
¿No habrá negociación?, le preguntaron el ex titular de la UIF y la respuesta fue en este sentido: No sé. No estoy diciendo que no vaya a haber negociación, pero no va a haber una encerrona de cuatro gentes para decidir por todo México.
De acuerdo a lo señalado por Pablo Gómez, el gobierno de la 4T está buscando la reforma que México necesita, lo más cercana a lo que la gente desea. "Si los políticos no desean una reforma, ya lo vamos a ver. Antes de ponerle barreras a un proceso de reforma, ¿por qué los partidos no consultan al pueblo?".
¿Sin los votos del PVEM y del PT la reforma no pasa?, le preguntaron al veterano luchador social y su respuesta fue muy sencilla, "Sí, pero ellos también tienen que razonar y tienen que ubicarse en el contexto político actual". (altar_mayor@yahoo.com.mx)