Coahuila es una de las entidades donde la alternancia partidista aún no ha ocurrido como sí en otras partes del país.
Hay quienes ven en esa entidad la mejor demostración de los gobiernos conservadores alineados puntualmente a la ruta histórica de un acendrado priísmo tradicional.
Por eso –y muchas cosas más-- no debieran extrañar los resultados del proceso electoral celebrado en aquella región ni mucho menos el PRI debiera estar echando campanas al vuelo como si se tratará de una gran hazaña lo logrado en la jornada comicial del domingo pasado.
Cierto es que, de acuerdo a los resultados preliminares de la elección, el tricolor ganó en su totalidad 16 distritos electorales que estuvieron en juego ese dia pero también hay quienes ven que Coahuila viene siendo como un último reducto priísta en el caleidescopio morenista predominante en la mayoría del territorio nacional.
Según datos oficiales que estarían por confirmarse a partir de este miércoles en que se inicia el recuento oficial de la votación, la Coalición PRI-UDC (Unidad Democrática de Coahuila) habría logrado a su favor el 55 por ciento de los votos consolidando así su dominio político en aquel estado.
Y para que vea usted, cómo –a final de cuentas-- tienen razón quienes califican como victoria pírrica para el PRI lo acontecido el domingo pasado en Coahuila habría que observar estos datos siguientes que, a la postre, muestran las condiciones políticas en que se encuentran los coahuilenses en tiempos de la 4T:
Por ejemplo, en Coahuila el Gobernador siempre ha sido del PRI. Es uno de los pocos estados donde no ha habido alternancia. Esa entidad es priísta por antonomasia, escenario ideal del conservadurismo tradicional e histórico.
El Congreso coahuilense actualmente tiene diputaciones distribuidas de la siguiente manera: PRI 10 ( 9 de mayoría relativa y uno de representación proporcional); Partido Acción Nacional, 5 de mayoría; Partido de la Revolución Democrática, 2 de mayoría; Morena 5 de representación proporcional; Partido del Trabajo, uno de RP, PVEM uno de RP y UDC uno de RP.
Los 38 municipios que tiene el estado son gobernados de la siguiente manera: PRI: 24 (incluyendo algunas alianzas con UDC); Morena, 6; PAN, 4; PT, 2; Movimiento Ciudadano, uno y UDC, uno.
En esta elección 2026, se pusieron en juego 25 diputaciones y, con ella, la mayoría con la que el gobernador contará la segunda mitad de su sexenio. Con base en el PREP, la coalición Alianza Ciudadana por la Seguridad (PRI-UDC) consolidó la mayoría en el congreso local.
Después de las elecciones de 2023, la alianza PRI-PAN-PRD gozaba de mayoría calificada con 17 escaños. Para las elecciones de 2026, el PRI se alió a UDC mientras que Morena compitió de la mano con el PT. En esta ocasión PAN y PVEM compitieron en solitario.
Para estas elecciones de 2026, contendieron 2 coaliciones y 5 partidos políticos en solitario:
Alianza Ciudadana por la Seguridad: PRI y UDC así como Sigamos Haciendo Historia por Coahuila: Morena y PT. Los partidos solitarios fueron PAN, MC, PVEM, México Avante y Nuevas Ideas.
De tal msuerte que en base a los resultados preliminares, la coalición Alianza Ciudadana por la Seguridad, formada por el PRI y UDC, obtuvo el triunfo en 16 distritos.
Y por cierto, el PRI podría sumar una diputación de representación proporcional y su aliado UDC una más. Con 18 diputados, juntos tendrían de sobra la mayoría calificada. Los diputados de representación proporcional, se definirán una vez que se cuente con los cómputos oficiales. (altar_mayor@yahoo.com.mx)
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