La elección de los comités para la defensa de la 4T que Morena inició como estrategia desde su conformación en 2014 para posicionar sus prospectos a cargos de elección popular desde un año antes, han generado -previo a la elección del 2027- un intenso debate público de alcance nacional, sobre actos anticipados de campaña de actores políticos por un lado; y la nula visión o actuación de las autoridades electorales en este sentido.
El debate alcanza además las intenciones 4Tistas, de una nueva reforma electoral " de avanzada", en la que ésta perdida de confianza ciudadana a los órganos electorales, le vendría "como anillo al dedo" – ¿les suena la frase?-marcando la pauta para iniciar – para no variar- la elección por la vía directa de consejeros "ciudadanos".
La dualidad en la que marcha pues los preparativos para el arranque del proceso electoral intermedio está mas que a la vista: los riesgos del INE y sus OPLES, para garantizar la credibilidad y la legitimidad de las elecciones constitucionales.
En todo el país – no solo en Tabasco- los órganos electorales se encuentran rebasados en actuación para frenar precampañas abiertas que se replican una y otra vez en redes sociales particularmente.
Hasta el momento, los organismos electorales argumentan esta "ceguera electoral" con la falta de una legislación para analizar o regular "recorridos de proselitismo" fuera de procesos electorales vigentes.
Este nuevo debate que alcanza ya el interés de la opinión pública en el país, abre discusiones ajenas a las amenazas del gobierno norteamericano con el tema del "narcotráfico" y los señalamientos contra integrantes del partido gobernante de proteger intereses delincuenciales en este sentido.
Si la intención del Estado Mexicano es generar una cortina de humo con esta nueva discusión, los riesgos podrían ser medibles en esta nueva ruta crítica que el país estaría enfrentando a escasos dos meses del arranque del proceso electoral del 2027.
La credibilidad ciudadana en los órganos electorales, estaría sostenida con "pinzas", al menos que esa sea, la intención oculta.
Veremos.
Kybalión. Que Andy López Beltrán, pierda la elección federal del próximo año en el sexto distrito, es un escenario que no aparece como una posible sorpresa electoral en el trópico.
El "cachorro de la transformación" se encuentra ranckeado -aún sin hacer campaña-, en un distrito donde el voto duro de Morena, le podría dar la victoria a cualquier candidato postulado por la 4T.
La única "duda razonable", es la participación que los electores del distrito en la zona urbana de Centro – a favor o en contra-, se vaya a registrar en las urnas.
Y si al caso, la posibilidad de registrar un alto porcentaje de abstencionismo – que también favorece a la 4T-.
Con o sin efecto AMLO.
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