En 2015, con apenas un mes y un día de diferencia, dejaron de existir físicamente dos de los personajes más representativos e importantes del periodismo mexicano de la segunda parte del siglo pasado y de los primeros años de la presente centuria.
El 7 de enero de ese año murió Julio Scherer García, periodista de a píe que hizo historia tanto en el periódico "Excélsior" como en la revista semanal "Proceso". Y el 8 de febrero también de aquel año falleció Mario Vázquez Raña, quien además de empresario de los medios de comunicación fue un exitoso comerciante en el ramo de la mueblería, así como en su momento el más influyente dirigente deportivo a nivel olímpico que ha tenido México.
Pero hablando exclusivamente de la participación de estos dos personajes en el rubro de los medios de comunicación escrita, es relevante traer a la memoria que cada uno de ellos lo hizo desde su propia trinchera comercial, ideológica y de apoyo o crítica a lo que les dictaba su personal interés y conciencia.
Mientras Julio Scherer García fue sin duda alguna un referente de lo que podría ser el periodismo crítico, comprometido y, en ocasiones, hasta contestatario respecto al poder político y económico imperante, Mario Vázquez Raña lo sería desde la óptica contraria: la del apoyo permanente e incondicional al sistema gubernamental nacional.
Ambos, hay que decirlo, ejercieron su trabajo en los medios de comunicación escrita con una inteligencia y un pragmatismo que les permitió arribar y sostenerse en niveles insospechados de influencia y poder.
Además, otra referencia que los puede unir y diferenciar a la vez, es el trato que el presidente Luis Echeverría Álvarez durante su ejercicio gubernamental (1970-1076) le dispensó a cada uno de ellos. A Julio Scherer García le retiró el apoyo personal e institucional y promovió, auspició y apoyó en todos sus términos, su remoción al frente de "Excélsior". A Mario Vázquez Raña le brindó todo el apoyo personal y las facilidades institucionales para adquirir y hacerse cargo de la entonces llamada "Cadena García Valseca", la cual se convirtió en la "Organización Editorial Mexicana" que publica a nivel nacional los periódicos "El Sol de México", "La Prensa" y "Esto", más los que a nivel regional o estatal realiza.
Este "estilo personal de gobernar" -denominado así por Daniel Cosío Villegas-, mostrado e implementado por Luis Echeverría Álvarez durante su paso por Los Pinos y Palacio Nacional, posibilitó que en los sexenios posteriores el público lector de noticias tuviese diversas opciones, entre las que se encontraban de manera relevante los periódicos y las revistas dirigidas por Julio Scherer García y Mario Vázquez Raña.
Este "estilo personal de gobernar" que los encaminó por senderos diferentes pero paralelos, también posibilitó que con el tiempo y con su trabajo, estos personajes se consolidaran profesionalmente y en su relación con el poder político.
Pero no sólo se afianzaron en el llamado Cuarto Poder, sino con el Poder –así, sin adjetivos y con mayúscula la primera letra-, y es que en México para nadie es un secreto que Julio Scherer García y Mario Vázquez Raña fueron personajes importantes y poderosos, uno mediante la crítica al poder político, y el otro a través de su apoyo constante e incondicional al poder político, pero ambos desde el poder que otorgan los medios de comunicación.
Aunque, también hay que recordarlo y ponderar, esta actitud de cada uno de estos personajes tuvo sus premios y consecuencias. Mientras a Mario Vázquez Raña el gobierno siempre lo apoyó en sus empresas, a Julio Scherer García -aparte del ataque que recibió por parte de Luis Echeverría Álvarez que devino en su expulsión de la dirección general de "Excélsior"-, en algún momento del gobierno de José López Portillo (1976-1982) "Proceso" recibió el ataque gubernamental a través del retiro de publicidad oficial y de la posibilidad de adquirir el papel necesario para su impresión –en esos años la empresa estatal "PIPSA" centralizaba la venta del papel para la prensa nacional-. Acción del presidente de la república que pasó a la historia del periodismo nacional mediante una expresión que a la fecha es recordada: "No pago para que me peguen".
De aquel ya lejano 2015 a la fecha, han pasado once años y ha corrido mucha tinta en esos medios de comunicación impresa que sobrevivieron a la existencia física de Julio Scherer García y Mario Vázquez Raña. Sobrevivieron, sí, pero siendo una sombra de lo que fueron en aquellos sus años dorados cuando estos dos personajes los dirigían.
POSTDATA.- En una charla de sobremesa, el escritor Alfonso Reyes invitó al también escritor Julio Torri a que escribiera sus propias memorias, y acto seguido, para alentarlo, le expresó: Yo ya llevo "escritos dos tomos de las mías y todavía no nazco".
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