Delegaciones federales, con gastos y deficientes

Delegaciones federales, con gastos y deficientes

Gran expectativa provocaron los anuncios realizados por el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, en los que se busca generar ahorros, promover su programa de austeridad y de combate a la corrupción. Todo esto condensado en un programa de 12 puntos que se plasmarán en una serie de iniciativas de leyes que se enviarán al Congreso de la Unión, apenas asuma el nuevo titular del Poder Ejecutivo federal.

Una de las propuestas que más polémica ha causado es el de la eliminación de las Delegaciones Federales y la creación de las Coordinaciones Estatales Federales, sobre su implementación poco se ha dicho y las propias personas que se han mencionado como posibles coordinadores desconocen a ciencia cierta el mecanismo de funcionamiento.

En su reunión con la CONAGO, el próximo titular del poder ejecutivo federal se enteró en voz de los propios mandatarios estatales que en algunas entidades existen hasta 51 representaciones del gobierno federal, con los subsiguientes gastos de salarios, viáticos, rentas y operación.

Todo para oficinas con pocos o nulos resultados favorables para el contribuyente mexicano. Los tabasqueños no somos la excepción del trato poco amable que otorgan las dependencias federales en Tabasco. En algunos casos parece que el usuario acude a pedirles un favor, y no a solicitar que cumplan con su trabajo.

Uno de los ejemplos de los que más podemos hablar es de la Comisión Federal de Electricidad. Es difícil encontrar a algún usuario que se diga satisfecho con el servicio que prestan los funcionarios de esta dependencia federal. El mal trato va desde que te llega a registrar el consumo de electricidad hasta los responsables de las oficinas que nunca están para atender a los usuarios y en caso de recibir alguna queja es poco lo que resuelven. En Tabasco son intocables.

Que decir de la CONAGUA que ha pasado por encima de los tabasqueños en nombre de la protección contra inundaciones de la capital del estado. Con esta dependencia federal se crearon tabasqueños de primera y de segunda. Los que se pueden inundar y los que no. Todo mientras se permite la contaminación de las aguas nacionales porque la dependencia se olvida de monitorear la calidad de las descargas de aguas residuales.

En la delegación de la SEDESOL las cosas tampoco marchan tan bien como quisiéramos. Sobre todo, el manejo de los programas sociales que la ha convertido en mercado en la que nadie se explica cómo es que personas que no reúnen criterios de apoyo reciben despensas, pensiones y otros recursos mientras que en las ventanillas de registro te dicen que ya no aceptan más beneficiarios.

Con la llegada de las coordinaciones estatales federales se buscará acabar con aquellos delegados que por la mañana están en sus oficinas y a medio día dan clases en universidades públicas o particulares. Nunca pueden atender porque salieron a comunidad o arreglar algún asunto ficticio. Se romperá un coto de poder que durante años sirvió de refugio a políticos en decadencia.

Evidentemente el trabajo de estas coordinaciones será mucho y debe haber una buena coordinación ante los miles de trámites que ahora conocerán. La acumulación de poder para el coordinador estatal es un arma de doble filo. Hay que controlarlo socialmente para evitar se eche a perder.

El reto que implica este proceso es grande sobre todo por el número de funcionarios federales que es superior a los tres millones de personas. Aunque AMLO también ha dicho que el proceso será lento y cuidadoso. No estará exento de rechazo y manifestaciones en contra. Sin embargo, los fines son buenos.