EJEMPLO A SEGUIR

Actividad laboral

Mi mejor amigo y más sabio maestro es el que destaca

 triunfalmente en alguna actividad.

Moi Même.

 

     En algunas otras ocasiones he escrito sobre la vida de diferentes personajes admirables que padeciendo alguna mutilación en su organismo no caen en la falsa comodidad de pedir limosna, sino que sienten por eso mismo el acicate de superar su lamentable desgracia dedicándose a una actividad productiva que les permite vivir decorosamente y brindándoles asimismo la oportunidad de laborar en el taller que crearon para desarrollar sus sorprendentes habilidades artesanales.

     Tal es el caso del señor Jorge Luis. Priego Gálvez quien es sordomudo, pero eso no lo limita en su actividad laboral que consiste en aprovechar el mimbre para fabricar muebles o para repararlos cuando por el uso se estropean.

     Su taller se ubica en la calle Chiapas número 626, casi esquina con la que lleva por nombre Ernesto Malda, en la colonia Lindavista, de esta capital. Su teléfono es 99(32)-15-42-86 por si algún día llegara a necesitar sus servicios. Tiene una secretaria que atiende las llamadas telefónicas.

    Lo admirable es que al enterarse otras personas con similares limitaciones deciden adherirse al grupo, aprendiendo dicho oficio y dedicándose ya profesionalmente a dicha ocupación a dicha ocupación, que por cierto les permite realizar un trabajo manual de excelente calidad.

     Cuando he necesitado algún servicio de ellos, con gusto me hago acompañar de mi esposa que tiene la facultad de entender el lenguaje a base de señales y gestos que ellos utilizan y siempre nos dejan satisfechos

     Verlos laborar es muy estimulante, aunque gracias a Dios nosotros tenemos nuestro cuerpo íntegro. Cuando usted amable lector se encuentre abatido por infortunios que a veces nos aquejan acuérdese de este artículo y dése un momento de reposo visitando a estos personajes que dieron motivo a estos renglones y notará cómo después de esta experiencia usted retornará a su hogar con la satisfacción de haber conocido un lugar adonde uno llega y sin darnos cuenta nos llenamos de ánimo y valor para seguir la lucha cotidiana en este mundo tan complicado hoy día.

     Deseo de todo corazón que estas líneas sean leídas por muchas personas que se encarguen de propagarlas, pues estoy bien seguro que si no acuden a conocer el taller al que me he referido, cuando menos creo que les calará el ánimo incentivar a tantos pedigüeños que invaden nuestra ciudad, ya no solo compatriotas sino también un sin número de indocumentados que cada vez proliferan más porque nadie los molesta pidiéndoles que exhiban sus documentos migratorios para poder permanecer en nuestro país.

     Que conste que no soy racista, sino que clamo para que algún día nuestra ciudad se libre de lo que yo considero es una más de las contaminaciones imperantes.

     Laborando diariamente con aliento la vida deja de ser un mero jardín y empieza a parecerse al paraíso que tanto soñamos con alcanzar algún día. (Julio 2/26).  

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva de sus autores, y por ello no corresponden necesariamente con las de esta casa editorial ni de su sitio web