El presidente y los gobernadores: otros tiempos, entre el choque y la colaboración

El presidente y los gobernadores: otros tiempos, entre el choque y la colaboración

*La alternancia del 2000 creo feudos y cacicazgos regionales

*Buenas intenciones, tenso encuentro de la Conago con AMLO

*Se abre un nuevo debate: el federalismo simulado o democracia

TODA alternancia implica un cambio en las fuerzas e intereses; hay nuevos protagonistas y otros emigran de bando. Algunas veces los movimientos pueden ser mínimos, pero otras adquieren profundidad con el tiempo. En el caso de la relación de los gobernadores con el Presidente de la República, me parece que ya estamos viendo un reacomodo que cambiará radicalmente los viejos estilos, aunque también existe una tensión entre el centralismo tradicional y un federalismo que a partir del 2000 fue calificado como “feuderalismo”.

El antiguo reparto de los estados como entes supuestamente soberanos, pero unidos por un pacto “democrático” cuyos hilos controlaba el morador de Los Pinos (PRI), se convirtió con la victoria de Vicente Fox (PAN) en un muestrario de estados y gobernadores atrincherados en feudos de grupo o partido. A la debilidad presidencial siguió un empoderamiento de liderazgos y cacicazgos regionales y sectoriales.

Este proceso había comenzado desde que también, unos 20 años atrás, se rompió el viejo acuerdo inter-priista. El retorno del PRI al poder en 2012 –un regreso efímero y desastroso-, llevó al equipo de Enrique Peña Nieto a buscar la restauración del costoso e ineficiente centralismo presidencial como respuesta al caótico “feuderalismo”.

¿Qué tenemos en el horizonte? Es muy difícil adelantarlo, porque hubo un mandato muy claro en las urnas para entregarle un enorme bono democrático al ganador de las elecciones y una mayoría en el Poder Legislativo. Todavía es temprano para saber cómo será el sexenio que comienza en diciembre.

Hay quienes, como Cuauhtémoc Cárdenas se han adelantado y alerta sobre presuntos “excesos centralistas” por la creación de las delegaciones federales únicas; otros cuatro o cinco gobernadores estatales se declararon en rebeldía ante lo que consideraron “violación del pacto federal”.

CADA QUIEN SU REALIDAD

EL ENCUENTRO que a principios de semana tuvo Andrés Manuel López Obrador con los gobernadores de todo el país fue oportunidad para que uno y otros declararan intenciones de pleno respeto a la ley, la soberanía (muy menguada) de los estados y de la República…pero con nuevas reglas del juego.

En este primer encuentro de los mandatarios con AMLO como Presidente electo, y el segundo después de la victoria del tabasqueño en las votaciones de julio. Hubo caras sonrientes y gestos diplomáticos que sin embargo no ocultan la tensión frente a lo que el hidalguense Omar Fayad calificó de una “nueva realidad”.

Cierto que una es la posición asumida por los mandatarios durante las campañas electorales, donde se entiende que la mayoría defendiera la camiseta de su partido o candidato, y otra muy distinta la relación institucional que debe seguir una vez determinado quién encabezará el Ejecutivo Federal en los próximos seis años.

López Obrador afirmó en su calidad de presidente electo que el Ejecutivo Federal “no será más el poder de los poderes, ni buscará someter a otros” (09/08/2018); al tiempo que en su encuentro con los integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores reiteró que los delegados no violan la soberanía de las entidades federativas. Antes había señalado que “son figuras distintas (los delegados), un gobernador es electo y nosotros vamos a ser respetuosos de las soberanías de los estados y los municipios, y esta es una facultad que tiene el presidente y la voy a ejercer”.

En efecto, en lugar de 40 y hasta 60 delegados o representantes federales por estado (esto último en el caso de Chiapas), ahora habrá sólo uno por entidad, quienes a su vez se apoyarán en delegados regionales cuyo número varía según la población y el territorio. En Tabasco habrá cinco; en toda la República sumarán 264.

Contra las críticas de un centralismo disfrazado, López Obrador explicó que se trata de una medida de austeridad. El actual presidente de la Conago, Manuel Velasco, afirmó que hubo “un ánimo de respaldo” a los delegados únicos. Los 14 gobernadores del PRI hicieron pública una larga carta en la que ofrecen colaborar “como demócratas” con el futuro Presidente aunque establecen una serie de condiciones. Todos miden fuerzas.

Podría parecer ociosa la discusión sobre el federalismo en un país que no lo ha sido, pero quizá sea el momento de una cuarta transformación en ese aspecto.

AL MARGEN

AYER fue la última sesión de la sexagésima segunda legislatura que tuvo como mayoría en Tabasco a los diputados del PRD. Aprobaron las reformas a la Ley Orgánica del Congreso del estado que incluyen recorte de comisiones y otros ajustes promovidos por la nueva mayoría, la de Morena. Encabezó el acto de despedida el presidente de la Junta de Coordinación Política, José Antonio de la Vega. En tanto, María Luisa Somellera, representante de Morena, agradeció el apoyo a la iniciativa de reformas propuesta por su partido. Hay temas cuya pertinencia habrá que revisar.

En tanto, en la Ciudad de México, rindieron protesta los senadores y diputados electos que comenzarán a despachar este fin de semana. Como diputados federales de mayoría por Tabasco Llegan Laura Patricia Avalos Magaña, Teresa Burelo Cortazar, Ediltrudis Rodríguez Arellano, Estela Núñez Álvarez, Gregorio Efraín Espadas Méndez, Ricardo de la Peña Marshall y Manuel Rodríguez González. Los senadores son Javier May Rodríguez y Mónica Fernández, así como Juan Manuel Fócil. (vmsamano@hotmail.com)