* Ocho de cada diez rechazan una intervención militar de EEUU
* Cuando el poder se queda sin argumentos, aparecen fuerza y violencia
* Trump afuera y adentro: ánimo belicoso, estrategia clave de negociación
HAY QUIENES consideran que el nacionalismo y el patriotismo son obsoletos o "han pasado de moda". Una encuesta reporta que el 76 por ciento de los mexicanos interrogados rechaza una ocupación militar extranjera (EEUU) en México y el 66 por ciento respalda a la presidenta Claudia Sheinbaum en su postura de "cooperación sin subordinación" en el combate al narcotráfico y al crimen organizado (De las Heras Demotecnia). Mientras, en Estados Unidos, donde las tropas norteamericanas se comportan con un ejército de ocupación en su propio país, el índice de desaprobación de Donald Trump se sitúa en 56 por ciento.
Otro reporte señala que solo uno de cada tres estadounidenses aprueba la operación militar (caso Venezuela) y el 72% expresó preocupación por lo que consideró "excesiva intervención" en Venezuela (Reuters/Ipsos). A la vista de las elecciones intermedias de noviembre en EEUU, las acciones de Trump son más imprevisibles...pero hay cierto consenso en que resulta innecesaria -y contraproducente- una ocupación de territorio mexicano. Tanto en la economía como contra el narcotráfico hay otros mecanismos menos riesgosos y costosos.
PODER, ABUSO, DESESPERACIÓN
EL 2026 GEOPOLÍTICO muestra que el poder, a falta de argumentos, no duda en amenazar y, eventualmente, actuar con fuerza y violencia. Además, con precisión quirúrgica. La extracción/secuestro de Nicolás Maduro y su esposa en Venezuela (3/1/2026) se realizó previo ensayo cronométrico de la Fuerza Delta (comandos especializados) en Puerto Rico. ¿Bajas en combate? Del ejército invasor, ninguna. Del lado Maduro, 32 soldados cubanos y 18 venezolanos que eran su guardia pretoriana, según datos oficiales. Fue la crónica de una captura anunciada.
¿ES LO DE HOY?
¿MARCARÁ TENDENCIA el estilo Trump de poder desnudo y fuerza imparable? Dada la violencia que puede infringir, por superioridad tecnológica y adiestramiento militar, el modelo es replicable por China y Rusia, que prefieren guardarse argumentos que pueden volverse en su contra: Taiwán y Ucrania en la memoria.
¿Y Europa, cuna de la civilización occidental? Busca defender a Groenlandia, que puede correr la misma suerte que Venezuela. Trump anunció intención de apropiársela, al mismo tiempo que desechó un segundo ataque a Venezuela porque "el gobierno de Delcy Rodríguez coopera y ya libera grandes cantidades de presos políticos". Una jugada más en el tablero neo imperialista.
Vemos cómo el mundo cambia en tiempo real. De lo políticamente correcto (con argumentos y leyes) a la selva donde el más fuerte tiene el poder y capacidad de herir. La civilización comenzó al apartarse de la fuerza bruta. Ahora, ¿el mundo retorna al modelo de fuerza y violencia para imponer (des)orden? La barbarie no distingue aliados reales o presuntos.
Mientras tanto, la realidad tiene tragedias: una muerte violenta cada minuto y medio en el mundo, según el informe 2025 de Amnistía Internacional.
TRENDING TOPIC
COMUNICACIÓN Y VIOLENCIA, en la sociedad virtual, son hermanas gemelas. Una definición de comunicación es "el arte de la resolución pacífica de conflictos." Con esa definición -que no agota sus significados- puede plantearse en modo paradoja que los siglos XX y XXI son incomunicación: hay boom mediático, tecnologías de punta, cine, radio, televisión e internet, y... los conflictos proliferan.
Para meditar: ¿por qué los siglos de comunicación masiva y virtual multiplican las guerras? Reflexión que atañe a todos, desde la educación formal -escuela- y la informal: familia, medios, política y espacios públicos.
El efecto persuasivo/violento de los medios en el público no es mecánico, ni es el único factor. Lo vemos en este inicio del 2026: la geopolítica se muestra como amenaza/cumplimiento de violencia. Hay que pensar la influencia sutil del discurso ficticio de violencia en la vida cotidiana. Como si el espejo de la violencia mediática detonara una parte de la violencia real. Y quizás habrá que ir un paso más allá: ¿las ficciones alimentan la realidad vía paranoia de los poderosos?
Por lo anterior, el periodismo debe situarse en un plano ético para cuestionar el mundo delirante e irracional. El individualismo contemporáneo se festejó a nivel sociológico. Varios estudiosos lo valoran como hecho positivo, aunque puede ser quiebre cultural. La regla moderna es: "yo soy mi propia regla". Esto lo expresa Trump y su ejercicio desaforado del poder. Con ese parámetro, un mal sin culpables.
Instaurar la violencia como código universal tiene costo cultural y político. Problema educativo de las sociedades modernas: cómo desactivar tendencias violentas y respetar a la vez un marco de libertad cultural. Problema que crece, visto que las normas de convivencia y las leyes vuelan por los aires.
Quienes generan comunicación pública -gobierno, universidades, centros de investigación, medios- tienen esta responsabilidad: recuperar valores del humanismo perdido, para resistirse al éxito de la violencia como discurso y práctica social.
( vmsamano@hotmail.com)