VARIOS DE NUESTROS interlocutores coinciden en señalar que a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo le ha tocado gobernar en una etapa de enorme complejidad.
Escribió Moisés Naím (El fin del poder, 2013) que el poder tradicional se ha transformado y ahora hay en el mundo una multiplicación de "micropoderes", como también sucede a nivel nacional y regional. Se dice que estamos observando el desmantelamiento del llamado Nuevo Orden Mundial surgido de la segunda guerra mundial y entrando a un periodo de desorden con alto riesgo de conflagraciones.
Hay guerras económico financieras, que son la otra cara de las confrontaciones militares; en los países, como México, las fuerzas políticas, empresariales y sociales se están reacomodando. La primera mujer Presidenta está en medio de amagos internos y externos.
Va un epígrafe poético de Charles Tomlison, sobre los días que corren, fragmento solidario que mira al sur:
"Fue una muerte lo que nos trajo el sur/ Por una utopía que no existía/ Al nacer la amistad que la muerte ha cerrado./ Con qué delicadeza se tiende ahora la muerte/ sobre los intersticios y la vida/ de esta América nuestra,/ radial y ensordecida".
LO COMPLEJO NO QUITA LO DIGNO
UNA NOTA de Wall Street Journal (12/1/2026) apunta el delicado té para dos que enfrenta la presidenta Claudia Sheinbaum: "Ahora se encuentra atrapada entre dos hombres poderosos con grandes egos: Trump y su propio mentor, Andrés Manuel López Obrador, su predecesor en la presidencia", señala el influyente rotativo. Las fuentes consultadas por WSJ, "dos altos funcionarios de seguridad", consideran "más crítica la reacción de AMLO a la invasión a Venezuela que la que tuvo la propia Sheinbaum". Expresidente en retiro, AMLO se asomó para decir que hubo secuestro a Nicolás Máduro (4/1/2026). Habló desde la libertad que le da ya no tener un cargo.
Sheinbaum con responsabilidad institucional y compromiso histórico apeló al derecho: rechazó el intervencionismo estadounidense cuando citó el artículo 2 de la carta ONU -no agresión entre países miembros- y se remitió al principio constitucional de autodeterminación de los pueblos que rige la política exterior de México. La reacción de AMLO -continúa la nota WSJ- muestra que "Sheinbaum tendría dificultades para complacer tanto a Trump como a su coalición nacionalista de izquierda durante mucho más tiempo". Es decir: en algún momento no habrá margen de maniobra, por nacionalismo de la 4T -que incluye a AMLO, en la versión WSJ- y peticiones extravagantes de Trump. "Mantener un equilibrio entre Trump y López Obrador complica la toma de decisiones de Sheinbaum", sugiere WSJ.
Es momento de explorar cómo la coalición 4T puede ´reforzar´ a la presidenta Sheinbaum ante la presión Trump. Tiempo de definiciones.
POR CUBA SÍ, LLAMADA Y FIRMEZA
SHEINBAUM ES de las pocas figuras políticas que, en conversaciones con Trump, ha dicho "no". Por ejemplo, Venezuela ya no envía petróleo a Cuba, luego de la intervención estadounidense del 3/1/2026. México, en cambio, ubica el petróleo como ayuda humanitaria. Sheinbaum informó (13/1/2026): "un buque petrolero mexicano tomó rumbo a Cuba, por acuerdos de mucho tiempo atrás que son apoyo al pueblo cubano". Precisión importante: distinguir entre el régimen y el pueblo. Funcionarios estadounidenses, de manera sorpresiva, apuntaron: "no habrá bloqueo contra el buque mexicano que viaja a Cuba." Veremos.
Más de la estrategia de contención a Trump: hablar de frente. La presidenta Sheinbaum (12/1/2026) dijo a Trump sobre Venezuela: "tenemos una Constitución". Importante precisión: "por principios constitucionales, México no está de acuerdo con las intervenciones a otros países". Trump contestó que entendía su posición.
Contó Sheinbaum (13/1/2026): "Me preguntó: ´¿Cuál era nuestra posición respecto a Venezuela?´, le dije que es la posición pública; que nosotros tenemos una Constitución, que estamos en contra de las intervenciones militares. Incluso dijo: ´bueno, entiendo que esa es su Constitución´".
Sheinbaum reiteró: "esencialmente esa fue la conversación sobre el tema de Venezuela. Que nuestra Constitución era muy clara, que no estábamos de acuerdo con las intervenciones. Y hasta ahí, no hubo más". Finalmente, la presidenta Sheinbaum consideró que Trump "obviamente, no coincide, ¿verdad?, pero lo entendió. Y no seguimos más en esa conversación".
Habrá más llamadas telefónicas delicadas, entre Sheinbaum y Trump. Se necesita más fortaleza política interna para resistir a Trump. ¿Qué hará la coalición 4T? ¿Qué hacen las oposiciones?
(vmsamano@hotmail.com)