Escala Crítica

El huevo y la gallina: polarización social, ¿causa o efecto del deterioro institucional?

* Seminario académico sobre mediciones democráticas AL, 1975-2025       

* Polarización: quizás síntoma, no causa del debilitamiento democrático                                    

* México electoral 2027: Cuidar el pacto social, ¿qué atender y por qué?

CON FRECUENCIA los inconformes son señalados como responsables de los conflictos en una sociedad. Sostenía Ricardo Flores Magón (1873-1922) que "no son los rebeldes los que crean los problemas del mundo; son los problemas del mundo los que crean a los rebeldes". El origen del conflicto social está en la desigualdad, en la violencia de la pobreza y en la falta de capacidad para procesar las diferencias auténticas; hay, por supuesto, intereses que son excluyentes. En proyectos políticos -que en el fondo son económicos- la salida democrática son las votaciones, las urnas.

Escribió el investigador español Carlos Pereda: "debemos aprender a vivir en discrepancia y promover sociedades que se construyan con el concurso de relaciones libres y recíprocas, donde la argumentación pública ocupe un lugar básico y no sea cancelada por las polarizaciones sociales." Moción de civilidad a la espera de aplicación en México. Se fortalecería el pacto social que genera gobiernos dinámicos y resultados positivos.   

A continuación, apuntes basados en un seminario internacional organizado por la UNAM (16/4/2026) sobre "Nuevas aproximaciones a las mediciones democráticas en América Latina".

DE AMOR LA LLAMA

LA POLARIZACIÓN es una constante del México democrático 1988-2026, con fuerte competencia electoral que antes no existía. La disputa por el poder requirió ingeniería electoral y autonomía que no siempre llegaron a tiempo.   

¿Qué dice la ciencia política sobre polarización social? "Fenómeno en el que la opinión pública se divide en dos extremos opuestos, eliminando los puntos intermedios y fomentando la creación de bandos antagonistas. Se caracteriza por una fuerte carga ideológica, prejuicios hacia el contrario y la falta de diálogo." Este sesgo social tiene luego expresión política. Se pasa del desacuerdo ideológico al desapego emocional: quienes no piensan como nosotros son considerados una amenaza.

Quiebre cultural, sociedad fracturada. He ahí el pensamiento dominante sobre polarización.

CAMBIAR ENFOQUE

EN LA CONFERENCIA inaugural del Seminario referido, el académico Aníbal Pérez Liñán —director del Instituto Kellogg de Estudios Internacionales, Universidad de Notre Dame— cuestionó la idea predominante que ubica la polarización como causa del debilitamiento democrático: "Quizás deberíamos considerar que la relación es inversa". Postura interesante. Pérez Liñán presentó evidencia empírica del proyecto Variables de la Democracia, que analiza 18 países latinoamericanos entre 1975 y 2025. ¿Punto clave? "los cambios en la polarización no tienen efectos significativos sobre los niveles de democracia; en contraste, el deterioro democrático sí incrementa la polarización social." Cuando se debilitan instituciones democráticas —en Venezuela, Perú, Argentina, Nicaragua o El Salvador—, los niveles de polarización aumentan de forma significativa. ¿Cómo leer a México? La polarización se agudizó en 2006/2007, cuando la tensión política y el fraude electoral erosionaron la confianza ciudadana en las instituciones. Aunque, ¿en dónde estuvo el origen del debilitamiento democrático? Había que ´arreglar´ el Instituto Federal Electoral (IFE, luego INE) antes del fatídico 2006, lo que impidieron el dúo PAN-PRI con beneplácito del presidente Vicente Fox. Luego vino el ´Haiga sido como haiga sido´ de Felipe Calderón.     

La investigadora de la UNAM, Flavia Freidenberg, apuntó: "durante mucho tiempo asumimos que la polarización generaba erosión democrática. Esta investigación plantea lo contrario: que es el deterioro institucional el que incentiva la polarización". Se encuadró por mucho tiempo a AMLO y otros políticos de izquierda como ´provocadores del desorden social´. Bajo este análisis aparecen como síntoma y no causa del debilitamiento democrático 2000-2006-2012. Hubo cancha dispareja: instituciones que no estuvieron a la altura.

QUÉ SIGUE

"SI LA POLARIZACIÓN es consecuencia, atenderla sin enfrentar el deterioro institucional sería tratar el síntoma y no la enfermedad", comentó Freidenberg, que recalcó "la responsabilidad de las élites políticas en estos procesos."

Existe la necesidad de revisar métodos actuales para evaluar calidad democrática. Punto que preocupa: "Las amenazas contemporáneas, como los procesos de autocratización, exigen nuevas formas de medición y preguntas sobre cómo evaluar la resiliencia democrática". Reto de actores políticos y sociales en las elecciones federales intermedias 2027: argumentar y procesar pacíficamente las diferencias.    

No son temas académicos solamente, tienen que ver con la participación  ciudadana; la forma y sobre todo el fondo.

(vmsamano@hotmail.com)