*No dejes a otros la tarea que debes hacer, una lección básica
*Mirar el cuadro completo; soberanía, seguridad y coordinación
*Postura Sheinbaum: defensa de la soberanía y pase de lista
COMO EN LOS CICLOS climáticos, México vive en su política interna -encadenada a la internacional-, un tiempo de tormentas cuyo desenlace es de pronóstico reservado. Sobre todo porque uno de los factores y actores en esta obra es el impredecible Donald Trump. Me parece que tiene razón el periodista y novelista Jorge Zepeda Patterson al señalar que el caso de Rubén Rocha Moya -político acusado junto a otras nueve personas- demuestra que "la 4T ya no puede titubear frente a las malas prácticas" de sus integrantes. O se hace la tarea en México, o un gobierno extranjero como el de Trump asumirá su papel de "justiciero", aunque el fondo sea el intervencionismo.
En menos de diez días se suscitaron hechos que colocan a nuestro país en una situación que no había tenido frente a Estados Unidos en casi un siglo. No podemos ignorar el papel que la CIA -el espionaje estadounidense- ha tenido en la desestabilización de gobiernos a lo largo de su historia imperial. Pero, como habíamos señalado hace más de un año, la seguridad pública -el combate al crimen organizado- pasaría a ser un asunto de seguridad nacional y soberanía, de la misma forma que las debilidades mexicanas serían fortaleza para el acecho de Trump.
Ante el virtual fracaso de Estados Unidos en Irán el león herido voltea hacia países más vulnerables.
Una de las fases más notorias en este vertiginoso conflicto fue el operativo en Chihuahua con intervención estadounidense encubierta. Como se sabe, el fiscal estatal César Jáuregui Moreno presentó su renuncia "para asumir la responsabilidad política por mal manejo de información"; la gobernadora Maru Campus anunció que no asistirá al senado de la república "porque no es obligatorio". La fiscal asignada al caso, Wendy Paola Chávez Villanueva, realizó un primer deslinde (29/4/2026): "el fallecido director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Pedro Román Oseguera Cervantes, era el único que conocía y coordinaba la interacción con los agentes estadounidenses". Se llevó algunos secretos a la tumba.
Observamos en la operación Chihuahua que la coordinación entre niveles de gobierno está en juego y, con ello, la fortaleza soberana que México puede esgrimir ante el gobierno de EU. Cuestión estratégica interna y externa.
ALTO CONTRASTE
PARA COMPRENDER los conflictos por soberanía y seguridad, es útil el contraste entre operativos realizados en Chihuahua (19/4/2026) y Nayarit (27/4/2026). En Chihuahua presuntamente se desmanteló un laboratorio de fentanilo y cristal, aunque no se siguieron protocolos que exige la ley de seguridad nacional. En el caso del ejército, se dice que fue informado solamente para realizar labores de apoyo perimetral, sin más detalles. La versión oficial es que nadie a nivel federal supo de la participación encubierta de cuatro agentes de la CIA, dos de ellos fallecidos en accidente carretero con versión poco creíble: habían pedido aventón. ¿Después de un operativo antidrogas?
El operativo de Nayarit se realizó con las piezas en su lugar: fueron detenidos Audías Flores Silva, "El Jardinero", identificado como uno de los principales líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y César Alejandro N, "El Güero Conta", operador financiero. "Se trata de un golpe significativo y felicitamos al gobierno mexicano", expresó el gobierno de EU. Un aplauso efímero.
AL VUELO
LA PRESIDENTA Sheinbaum aprovechó el operativo de Nayarit para marcar postura institucional sobre cooperación bilateral en seguridad: "si bien puede existir intercambio de información con Estados Unidos, las acciones en territorio nacional son realizadas únicamente por fuerzas mexicanas. Esto es trabajo de elementos mexicanos (...) puede haber información que provenga de Estados Unidos, pero no con operación en tierra".
En la carta de renuncia del fiscal chihuahuense César Jáuregui, se apunta que "debe permitirse que las investigaciones continúen con autonomía, prontitud y exhaustividad, restablecer la confianza pública, reforzar la disciplina institucional, mejorar los controles internos y preservar la integridad de las operaciones legítimas contra la delincuencia organizada." Todo esto tenía que haberse hecho antes, y quizás es lo que conversaron la gobernadora Maru Campos y el secretario de seguridad ciudadana, Omar García Harfuch.
Sheinbaum fue contundente sobre el caso Chihuahua: viene una renuncia pero se tiene que seguir investigando. No se trata de cortar y aquí no ha pasado nada. Pasará mucho.
Hacia adelante, será más difícil que un estado de la república se salte protocolos de coordinación en materia de seguridad. Hay solicitud de información federal en 31 estados y CDMX. Lección aprendida por el contraste entre Chihuahua y Nayarit. En cuanto a Chihuahua, parece que Sheinbaum y su equipo irán a fondo. Deben ir a fondo, como en Sinaloa, Tabasco, Michoacán, Sonora, San Luis Potosí...y una larga lista.
La soberanía es clave en tiempos del merodeador Trump, pero la soberanía es ejercer el poder para aplicar la ley.
(vmsamano@hotmail.com)
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