Escala Crítica

Jóvenes, clase media y calidad de vida: futuro posible, presente problemático

* 37.8 millones, entre 12 y 29 años: casi un tercio de la población total                   

* Reserva de ideas y energía: jóvenes, necesidades y soluciones del país           

* Educación y empleo: retos en el horizonte y asimetría de oportunidades  

       

EN MEDIO de noticias inquietantes desde la arena política (audios, sentencias y renuncias judiciales, protestas diplomáticas y tensas negociaciones bilaterales) escalas), se olvida el destino de los jóvenes en México. 

Mediciones demográficas 2025 muestran que la población entre 12 y 29 años es casi un tercio del total: 37.8 millones de personas. Si restringimos la población joven al rango 15-29 años, hay 30.4 millones, 23% del total. Presente y futuro están ahí. 

No lo olvidemos: los jóvenes debe ser reserva de ideas nuevas y energía de los países. Tampoco ignoremos que las naciones están viviendo un cambio en la pirámide poblacional: un reto a mediano plazo es cómo responder a las necesidades de una población de adultos mayores. Un tema social y también económico.

IDENTIDAD EN FUGA 

EL CIENTÍFICO y escritor Isaac Asimov (1920-1992), quien imaginó mundos  de robots y máquinas extraordinarias  afirmó: "los cerebros nuevos pueden procesar datos de forma audaz y, con ello, imaginar soluciones que los cerebros viejos no percibimos". Visión creativa del sector juvenil. Aunque ya existe un riesgo: jóvenes como cautivos del consumo y de la tecnología. La sociología contemporánea ubica a los jóvenes como "sonámbulos del consumo" o "consumistas virtuales compulsivos". Hay matices entre "consumo como patrón cultural" y "consumismo como adicción social". También, hay que distinguir entre adolescencia y juventud: el adolescente no ejerce de ciudadano y es consumidor por el poder de compra familiar.   

Por varias décadas, jóvenes mexicanos fueron etiquetados como ´ni-nis´, olvidados por gobiernos neoliberales, lo que no los salvó de la explotación. En el régimen autodenominado de la Cuarta Transformación, con programas sociales (becas de estudio, capacitación laboral) los cambios son visibles, aunque con un riesgo permanente del agotamiento de recursos disponibles. Falta énfasis en cultura ciudadana: responsabilidad juvenil ante problemas comunitarios, lo que sería una forma de retorno social de los apoyos recibidos. Mientras tanto, los jóvenes son blanco de corporaciones que diseñan la sociedad de consumo. Una estrategia que va contra los esfuerzos de un Estado socialmente responsable y que arranca cuando la población infantil es inducida al consumo y los padres facilitan entretenimiento sin supervisión. 

Este panorama nos devuelve a la idea de Asimov sobre cerebros nuevos como portadores de soluciones imaginativas a problemas viejos. La discusión cultural es más compleja que la discusión política. Recordemos: la cultura orienta la política, la conduce o la desvía. Hay factor contextual en México que viene de lejos: la ausencia de prioridades en la formación de profesionistas. Por 100 años, México produjo abogados y médicos subempleados. Luego se sumaron profesores, comunicólogos, economistas, sociólogos, contadores y administradores de empresas. 

El sueño de ascenso social -padres trabajadores vieron a sus hijos con diploma de profesionista- fue espejismo de productividad: el Estado no tuvo capacidad de diversificar el mercado laboral y generar suficientes fuentes de empleo. Se incumplieron así promesas del México posrevolucionario sobre vida digna para la clase media con estudios universitarios. 

Cuello de botella, subempleo y crisis de productividad. De ahí venimos.

   

FRÍO EN MEDIO 

A LA PUERTA de un nuevo proceso electoral y con las campañas proselitistas encima vale preguntarse: ¿Hay relación entre abstencionismo electoral de la clase media y deterioro de su calidad de vida? Veamos datos.                                                 

-La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) proyecta que cada año las cifras de subempleo y desempleo en egresados universitarios se incrementan 10%.     

-Cada año, 350 mil egresados universitarios buscan empleo calificado. De estos, 4 de cada 10 se quedan sin empleo; de estos, 3 de cada 10 se colocan en un empleo fuera de su profesión; 2 de cada 10 se autoemplean con pobres resultados; y 1 de cada 10 se coloca en un empleo compatible con su profesión, aunque no bien pagado. 

-Entre 2015-2025, el número de profesionistas creció en 3.7 millones y 25% se mantuvo desempleado. El restante 75% -se supone- tiene empleo y vida digna. ¿Es así? 30% no logra cubrir necesidades y tiene deudas bancarias; 10% gana bien contratado como personal de confianza y se le inscribe en el seguro social, aunque no tiene reparto de utilidades ni genera antigüedad; 17% se autoemplea o ejerce el pluriempleo; 18% trabaja y cubre necesidades si la familia es de 3 miembros, "sin poder ahorrar". 

¿Hay calidad de vida en estos datos? Otros mexicanos dirían a quienes tienen empleo: ´afortunados´. ¿Qué más hacer con los jóvenes? Reto impostergable del proyecto de nación tano de quienes gobiernan como de la oposición que quiere volver al poder.  ¿Se vota sólo para que alguien llegue al poder o para mejorar las condiciones de vida?          

(vmsamano@hotmail.com)

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