Inversión estratégica marca el desarrollo hacia el 2030

Tabasco

Existen instrumentos estratégicos de política fiscal que son necesarios. Tabasco está en una posición de sobresalir de una vez por todas, aprovechar las condiciones políticas del nuevo Proyecto de Nación. Para ello es urgente trazar nuevas rutas que lo lleven a la reducción de brechas, que en su momento lo alejaron del crecimiento, como sucedió con toda la región sur-sureste.

Se está a tiempo de la recuperación, de crear infraestructuras; sin embargo, para esto también es necesaria la inversión pública, una que sea eficiente y basada en una propuesta de desarrollo en beneficio de las mayorías.

El gobernador Javier May Rodríguez ha marcado una pauta, y en algunas declaraciones informó que vienen obras como el C5, un nuevo Centro de Convenciones, sumado al proyecto Villahermosa 2030, con el cual se planea un desarrollo de la obra pública. Seguridad e inversión, son las claves.

Para detonar estas infraestructuras, el mismo Ejecutivo indicó que se necesita de financiamientos y sobre todo contar con el aval del Congreso para atender situaciones contingentes. Los empréstitos que pudieran gestionarse serán pagados antes de que concluya su sexenio.

Sin embargo, voces opositoras como las del PRD, PRI y Movimiento Ciudadano, al no ver más allá y convertir el tema en bandera política, se han opuesto, pero de manera paradójica también son lo que hablan de que a Tabasco le falta un avance en obras. Sin olvidar que ya tuvieron oportunidad en la administración estatal en sexenios pasados.

Podríamos abrir otras interrogantes al respecto, pero no es necesario, simplemente es recordar cuando administraciones anteriores hicieron lo propio solicitando hasta los 4 mil 500 millones de pesos, y que a la fecha no se sabe en qué fueron invertidos o utilizados. Es cuestión, les reiteramos, de hacer memoria y de rendir cuentas.

Además, ayer se dijo en tribuna por parte del presidente de la Comisión de Hacienda y Finanzas del Congreso local, que el crédito financiero es contingente, y sólo se utilizará en caso de que se requiera para la realización de las obras "Villahermosa 2030".

Hoy tenemos que ver que el impacto multiplicador puede ser significativo. La inversión pública en estos rubros no sólo dinamiza la economía local mediante la generación de empleos directos e indirectos, sino que también mejora la competitividad del estado al facilitar el comercio, atraer inversión privada y reducir costos de operación para las empresas.

El empréstito, bien usado, puede ser una palanca para fortalecer sectores estratégicos en Tabasco. Invertir en modernización productiva, innovación tecnológica para brindar mejor seguridad a los ciudadanos y atracción de turismo de negocios, ayuda a crecer la economía, junto a un desarrollo que genera condiciones de vida de calidad para una población que por años se siente castigada.

En tal contexto, en esta ocasión el empréstito no debe verse como una carga, sino como una inversión en el futuro de Tabasco: una apuesta por consolidar a Villahermosa como un nodo económico moderno, competitivo y capaz de detonar nuevas oportunidades para su población.

Por supuesto que se requiere una estrecha vigilancia tanto en el desarrollo como en la terminación de las obras. Pero en este sentido la población está cada vez consciente de su papel como contralor social.