Libertad de expresión y libertad de calumnia

Calumnias

Hay línea ética que se cruza con frecuencia: de la libertad de expresión a la libertad de calumnia. Más que sanciones, se necesita responsabilidad de los actores públicos al tomar la palabra. "La calumnia, cuando no mancha, tizna", se quejaba el expresidente AMLO, refiriendo un dicho popular. El ex aguantó y aguanta vara. 

La presidenta Claudia Sheinbaum se decanta por la libertad de expresión y desecha cualquier forma de censura. Enfoque que aleja a México del "autoritarismo" que pregonan la oposición y coros mediáticos. "Calumnias: expresiones que se derrotan a sí mismas". (Carlos Fuentes)

Ahora bien: el tizne crece y hay que señalarlo. Veamos ejemplos que muestran dificultades democráticas por declaraciones de actores públicos basadas en informaciones no verificadas, sin fuente, insinuaciones y rumores.           

DESDE EL SENADO 

La panista Lilly Téllez (23/6/2026) en la máxima tribuna del país lanzó acusaciones temerarias, con frases atribuidas a Carlos Monsiváis sobre "la locura de AMLO", "moderno Nerón", "con ambición desmedida y amor por el dinero". Se pueden citar textos del mismo Monsiváis en sentido contrario, aunque sería hacerle el caldo gordo a Téllez, que lanza falsedades con la ligereza de quien tiene fuero constitucional. El estilo Téllez ejerce impunidad verbal: "MORENA es el brazo legislativo del narcotráfico". Y se retrata a sí misma en rol de denunciante con ayuda de un libelo a destiempo: entrevista ´ampliada´ a Monsiváis, de hace 25 años, por Edmundo Cázarez (El Universal 23/6/2026) que mereció repulsa de la familia Monsiváis, que anunció acciones legales.  Los directivos del diario tuvieron que meter reversa y el tal Cázares se retiró tras bambalinas con la "misión cumplida": mentir para manchar.

       

RIVA EN PALACIO

Raymundo Riva Palacio (El Financiero, 15/6/2026 y 22/6/2026) lanzó: "Se llama Iván Silva y es probablemente la persona más influyente en Palacio Nacional". Con tono maquiavélico se califica a Silva de bomba de tiempo a desactivar: "en las luchas palaciegas, Silva se ha impuesto y es quien tiene el oído de la presidenta". A esta elucubración, Federico Arreola (24/6/2026, sdpnoticias) comentó que "hay una bomba en palacio", pero en sentido contrario: "a juzgar por las dos columnas de Riva Palacio, el consultor [Iván Silva] está provocando tantos celos en Palacio Nacional que podría desatarse una seria crisis organizacional si la presidenta no pusiera orden de inmediato." Enemigos íntimos, trabajo desde dentro, es la lectura de Arreola sobre el relato sin fuentes de Riva Palacio. 

DE RIBETE

Azucena Uresti (Radio Fórmula 23/6/2026) se indignó con José Altamirano, maestro de la sección 22 de la CNTE oaxaqueña, porque "levantaron el plantón de protesta del Zócalo". Deslizó Uresti que así fue pues "los maestros obtuvieron 800 millones del gobierno federal, lo que se ha interpretado como un chantaje". Respuesta directa: "Ese dinero llega al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, no es para los docentes ni para los líderes. Es resultado de una mesa tripartita de diálogo que atiende el rezago educativo". Ese dato lo comentó la presidenta Sheinbaum. ¿Lo escuchó Uresti?         

Veinte años después de ser encarcelado sin el debido proceso, desechado el delito de secuestro y absuelto, Israel Vallarta exigió a Ciro Gómez Leyva y Carlos Loret de Mola: "si me van a seguir estigmatizando como secuestrador, muestren pruebas". Escándalo mediático que incluyó a la francesa Florence Cassez (también liberada) y montaje televisivo en tiempos de Felipe Calderón y Genaro García Luna (2007), tareas periodísticas sin ética arrojan brete democrático: percepciones ciudadanas se producen con independencia de la veracidad informativa. Con información ´mediadora´, realidad y percepción pudieran no coincidir. Corolario: percepciones sociales pueden ser inducidas y, con ello, modificar una parte de la realidad. Antídoto: lo que la narrativa moldea se puede revertir, pues la realidad verificable pone límites a la información sesgada. 

Urge responsabilidad al tomar la palabra...y también al escucharla y propagarla.