Qué bonito es cosechar lo que se siembra.
Moi Mëme.
Aunque el título de este artículo se refiere a la última de las tres partes del mes romano que ha sido nefasto para algunos (César pereció precisamente asesinado por Bruto), para mí ha sido de muchas satisfacciones en las diferentes etapas de mi vida. Prueba de ello es el texto de la misiva que me dirigió mi hermano mayor, quien en realidad fue mi segundo padre, al faltar nuestro progenitor la cual a continuación transcribo:
"Muy estimado hermano:
Por medio de la presente tengo el gusto de felicitarte hoy día 1º. de marzo de 1967, fecha en que inicias tus labores en el desempeño de tu profesión. El día 12 de marzo de 1965, tuvimos la satisfacción de saber que teníamos ya un profesionista en la familia, pues fue la fecha de tu examen profesional en la Ciudad de México, D. F.
El día 1º. de marzo de 1966, iniciaste tu viaje con rumbo a Europa, pues ese día saliste de Villahermosa.
Ahora otra vez marzo fue elegido para el comienzo de tus labores al frente de tu despacho y plena confianza tengo de que todo será con éxitos que tú bien te mereces. Sólo me resta enviarte un fuerte abrazo y saludos.
Tu hermano que te aprecia.
Luis Vázquez García".
Esta carta la conservo celosamente en un lugar privilegiado de mi despacho profesional; y ahí va a quedar como un tesoro para mi familia y un recuerdo imperecedero de mi querido e inolvidable hermano.
Cuánto hubiera yo dado porque viera los sendos reconocimientos que me hicieron el Colegio de Notarios de Tabasco, A. C. y el Colegio Nacional del Notariado del Notariado Mexicano, A.C. Pero bueno, yo sé perfectamente que él así como todos mis familiares que ya han fallecido han estado acompañándome espiritualmente tanto en los momentos difíciles como en los satisfactorios que me ha tocado vivir.
Recuerdo plenamente la ocasión en que viajamos mi padre, Luis y yo rumbo a la capital de la república, pasando por el puerto de Veracruz, en donde visitamos al ex Gobernador del Estado de Tabasco, el reconocido lexicógrafo Don Francisco J. Santamaría y nos pasamos toda la tarde haciendo remembranzas de cuando iba a vacacionar a la Villa de Tapijulapa, ahora Pueblo Mágico. Esa vez el licenciado Santamaría disfrutó tanto de nuestra visita que sugirió, y así lo hicimos, que continuáramos disfrutando de su amena y aleccionadora conversación a orillas del malecón hasta que oscureció y lo acompañamos de regreso a su casa. ¡Qué suerte tuvimos que el Maestro nos recibiera y aprovecháramos los idus de marzo! Marzo 1/26).-