México en el Mundo

México

El pasado miércoles 15 del presente mes en la sección de cartas del lector de un periódico de circulación nacional la señora María Elda Hernández Bautista compartió que en Viena, Austria, existe una plaza dedicada a honrar a México, en la cual mediante una placa alusiva escrita en alemán se señala lo siguiente: "En marzo de 1938, México fue el único país que protestó oficialmente ante la Sociedad de las Naciones por la violenta anexión de Austria a la Alemania nacionalsocialista. En homenaje a este acto, la sociedad de Viena dio el nombre de México a esta plaza".

          Este recordatorio que hace la señora Hernández Bautista permite la posibilidad de abordar la relevancia que tiene el tema de la imagen y el reconocimiento de México ante los pueblos y gobiernos del mundo, y sobre este tema se me viene a la memoria que durante la presidencia que gobernó al país del primer día de diciembre de 2012 al último día de noviembre de 2018, tuve la oportunidad de presentar ante algún importante funcionario del área encargada de conducir la política exterior nacional, un proyecto de investigación con fines de convertirse en publicación consistente en identificar y describir todo monumento, edificio, parque, calle, escuela o poblado que en los países de América Latina y del mundo entero llevan el nombre de "México" o que hagan referencia a este país. Este proyecto supongo, porque no lo sé de cierto, durmió el sueño de los justos en algún recoveco de los cajones del escritorio de dicho funcionario, del cual no tengo intención de recordar su nombre.

          La propuesta en verdad era sencilla: solicitarle al cuerpo diplomático mexicano acreditado en todas las naciones que enviaran a las oficinas de Ciudad de México todo lo referente al tema mencionado en el párrafo anterior, y yo me proponía ordenar, clasificar, depurar y decantar toda la información y dejarla lista para su publicación oficial.

          No está de más decir que el conjunto del proyecto llevaba el título de "México en el Mundo", mismo que no fue valorado en ninguna dimensión, justa o no, por las autoridades de aquel entonces, o al menos por el funcionario a quien se lo presenté, y tan no lo fue que de entrada dicho funcionario argumentó dos impedimentos burocráticos: 1.- que era un proyecto a muy largo plazo porque "Usted", o sea "yo", tardaría años el recorrer el mundo para recabar la información; y 2.- que estos viajes le saldrían muy caros al erario público. Y aunque le expliqué una y otra vez que yo no viajaría sino que los embajadores, cónsules o agregados culturales de nuestro país en el exterior serían quienes enviarían la información, el proyecto no prosperó. O al menos eso creo porque a lo mejor sí se llevó a cabo bajo la conducción de otra persona. Y bueno, aunque así haya sido, desde mi perspectiva creo que estaría bien porque soy un convencido de que los mexicanos de a píe, como usted o yo, tenemos el derecho de conocer la relevancia que nuestro país tiene entre los pueblos y las naciones del mundo, más allá de los meros discursos de los políticos en funciones de gobierno o de oposición.

          Estoy cierto que nos gustaría saber que, por ejemplo, en Buenos Aires, Argentina, hay una calle llamada México en donde está ubicada la Biblioteca Nacional cuyo director durante muchos años fue el escritor Jorge Luis Borges. O que en Praga, República Checa, está el Park Generála Lázaro Cárdenas. O que en Caracas, Venezuela, hay una avenida llamada México. O que en Madrid y en Granada, España, el músico poeta Agustín Lara tiene estatuas. O que en Madrid, España, está la Calle Méjico, en la cual por cierto, se desarrolla la trama de la divertida novela "El vampiro de la calle Méjico" del escritor Vicente Molina Foix, que fue galardonada con el Premio García-Ramos de Novela 2002.

          Y si hablamos de premios y galardones, resulta relevante traer a colación al escritor francés Patrick Modiano, ganador del Premio Nobel de Literatura 2014, quien en su novela "En el café de la juventud perdida" de 2007, escribió: "Se me había olvidado el cine de la esquina de la avenida. Se llamaba México".

          Pero esta frase no fue todo, ya que anotó otro par de líneas sobre un algo que reflejaba la imagen que se tenía de México. Apuntó: "Y no llevaba ese nombre por casualidad. Era un nombre que daba ganas de viajar".

          Y dentro de esas ganas de viajar, obviamente estaban las ganas de viajar a México. Como sucede hoy en día que México es uno de los tres países que serán sede del campeonato mundial de fútbol.

          Y ya que hablamos de fútbol, no habrá que olvidar aquella famosa anécdota que Eduardo Galeano recrea en su libro "El fútbol a sol y sombra", sobre el hecho de que un día de 1992 durante la guerra en la ex Yugoslavia unos soldados encañonaron a los periodistas Epigmenio Ibarra y Hernán Vera, quienes al decir que eran mexicanos, uno de los militares exclamó "¡México! ¡Hugo Sánchez!", y acto seguido los dejaron en libertad.

          En fin. Y reitero que sería muy bueno que todo mexicano conozca cómo ven a México en los pueblos y naciones del mundo.